martes, 4 de diciembre de 2012

EL USO DE LAS METÁFORAS EN LA PSICOTERAPIA


El empleo de metáforas en psicoterapia se ha convertido en un componente central de tratamiento. Todavía hay mucho que aprender por qué a algunas personas al escuchar una historia le dispone a modificar aspectos de su vida y a otras, le dejan indiferentes.
 
"Cuando un sujeto resiste las directivas, es posible encarar el problema comunicándose con él en términos de una analogía o metáfora. Si el sujeto se resiste a A, el terapeuta puede hablar de B; y si A y B son relacionados en forma metafórica, el sujeto hará espontáneamente la conexión y responderá de la manera adecuada”.
 
En el intrincado marco de la inducción hipnótica, la analogía puede ser comunicada en forma verbal o no verbal. En la psicoterapia donde se hace entrar en trance al consultante, el enfoque analógico o metafórico resulta particularmente eficaz con sujetos resistentes, ya que es difícil soportar una sugestión de cuya recepción uno no es consciente.
 
Milton Erickson es un maestro en el campo de la metáfora. La manera en que escucha y observa a un sujeto, como así también el modo en que le responde, consiste en atender a los múltiples mensajes metafóricos que la gente comunica constantemente a lo largo de su interacción.
 
Un ejemplo típico: Erickson atiende a un matrimonio que presenta un conflicto respecto de sus relaciones sexuales y que no está dispuesto a discutirlo directamente, enfocará el problema en forma metafórica. Elegirá algún aspecto de sus vidas que guarde analogía con las relaciones sexuales y lo modificará, como una manera de modificar la conducta sexual. Puede hablarles, por ejemplo, de cuando comen juntos, y explorar sus preferencias. Analizará con ellos el hecho de que la mujer prefiere un aperitivo antes de la comida, mientras que el marido prefiere zambullirse directamente en la carne y las papas. O quizá la mujer prefiera una comida tranquila y despaciosa, y en cambio su marido -rápido y directo- sólo quiere terminar lo antes posible. Si la pareja empieza a conectar lo que está diciendo con las relaciones sexuales, Erickson los arrastrará a otro tema, y luego regresará a la analogía. Puede terminar la conversación con la directiva de que la pareja organice una comida placentera, que satisfaga a ambos, para una noche particular. Cuando un enfoque tiene éxito, la pareja pasa de una comida más agradable a una sexualidad más agradable, sin darse cuenta de que Erickson ha establecido deliberadamente esta meta.
 
El evitar la interpretación no alcanza solamente a los enunciados verbales de los pacientes, sino también a sus movimientos corporales. Erickson es famoso por su aguda observación de la conducta no verbal, pero la información que recibe conserva su carácter no verbal. Por ejemplo, una paciente dijo una vez a su terapeuta: "Me agrada mi marido", y mientras hablaba se colocó la mano sobre la boca. El terapeuta le interpretó que debía tener algunas reservas acerca de lo que decía, ya que se cubría la boca. La estaba ayudando a darse cuenta de su gesto inconsciente. Erickson nunca formularía tal comentario, sino que aceptaría el gesto de la mujer como un modo de comunicación perfectamente válido. Traducir ese mensaje a una forma diferente sería una acción perturbadora y descortés. Lo que es peor, sería simplificar en exceso un enunciado extraordinariamente complejo. Es típico de las interpretaciones de la comunicación inconsciente -propias de las técnicas de insight- el ser absurdamente reduccionistas, como lo sería el intento de resumir una obra de Shakespeare en una sola frase." 
Escrito por : ARTURO  ENRIQUEZ TABRA

lunes, 3 de diciembre de 2012

EL ONANISMO (MASTURBACIÓN)


"ONANISMO: búsqueda del orgasmo por medio de excitaciones mecánicas de los órganos genitales, por lo general, practicada sobre uno mismo, casi siempre con la mano (masturbación). (De acuerdo con el origen bíblico relativo a Onan, la expresión debería referirse al coito interrumpido.)." "HENRI PIERON Lexicón Kapelusz PSICOLOGIA" Masturbación. 1. f. Estimulación de los órganos genitales o de zonas erógenas con la mano o por otro medio para proporcionar goce sexual. Real Academia Española. http://www.rae.es/ "MASTURBARSE: procurarse solitariamente el goce sensual." "Diccionario Enciclopédico Ilustrado Sopena
Actividad solitaria en la búsqueda de placer erótico. Nace del deseo o la necesidad predominantemente psíquica o biológica. Generalmente es realizada con la autoestimulación de los órganos genitales. Es normal y natural desde los comienzos de la vida hasta la muerte. Desde la pubertad la búsqueda y llegada al orgasmo es su finalidad máxima. 
 
Los comienzos de la masturbación 
Se sitúan a los pocos meses de vida. Cuando los bebés comienzan a explorar su cuerpo, sus manitos llegan a los genitales como a cualquier otra parte del cuerpo que está a su alcance. Se detienen con mayor frecuencia en los genitales por ser esta zona altamente placentera. Placer para el bebé, drama para alguno de sus mayores, son momentos en que el tierno bebé suele convertirse en un perverso. Aquí ya comienzan las complicaciones con la sexualidad de la persona que recién se abre a la vida. Expresado verbalmente o no, el disgusto que esta práctica genera para los tan atentos papas, tíos, y abuelos y otros, se trasmite al bebé. En caso que esté otro niño por ahí curioseando se insiste con más energía con el objetivo de reforzar (siempre que se puede se aprovecha la ocasión) que esas cosas no se hacen. Son momentos en que aquellos rostros inclinados sobre el bebé desnudo se tornan de sonrientes en serios y muy serios. Hay una marcada diferencia en el rechazo de esta actividad según el sexo, a la niña se desaprueba y prohíbe el autoerotismo con una intensidad mucho mayor. Se trata, ya, de evitar el placer erótico genuino y espontáneo, dando señales verbales y/o gestuales de que "esto no se hace", que está totalmente prohibido, por lo cual en el caso de repetición se acude directamente a amenazas que fundamentalmente pasan por el desprecio o asco por el propio hijo y la castración. El castigo en los primeros momentos pasa a ser la suspensión de la afectividad o el bienestar expresado en el cambio de actitud; téngase en cuenta que a esta altura de la historia del bebe lo que se capta es a nivel sensorial y afectivo, es el gesto, el tono de voz, la mano que retira su mano de los genitales, llegando hasta el golpecito también. Con esto ya comienza el condicionamiento: "no sos dueño/a de esta parte de tu propio cuerpo, ni de tu sexualidad, lo cual redunda en definitiva: ni de tu propia vida". 
Infancia 
En el transcurso de la infancia la masturbación es un hecho natural, por el deseo y la búsqueda de la excitación sensual y erótica. Es dable encontrar niños que tienen una sensación de placer homóloga al orgasmo. Cerca de los 3 o 4 años se busca el placer autoerótico anticipándolo. El chico sabe qué busca, y las formas en que lo logra. Y lo pone en práctica. La estimulación de los genitales suele ser manual o por roce con distintos objetos. Si decimos que es natural, obviamente que nos referimos a una actividad que no puede ser reprimida ni evitada. No obstante esto se hace y genera múltiples dificultades posteriores, dificultades tanto en la vida sexual como en otras funciones psíquicas. La masturbación en la infancia es preocupante cuando: - tiene una frecuencia que evita al niño el desarrollo de sus actividades. Está claro que las actividades infantiles son múltiples, además de la escolaridad, el juego, deportes, actividades culturales, artísticas etc.. - se realiza en público. Siendo esta es la única restricción para poner a la masturbación, se debe explicar que es una actividad intima, que se hace a solas. - es compulsiva. No puede evitarla a pesar de que quiera por una u otra cuestión. 
Adolescencia 
Desde la pubertad la masturbación comienza ya a tener sentido como actividad de la sexualidad tendiente al placer orgásmico total, acompañado de las correspondientes respuestas fisiológicas de cambios en los órganos sexuales y emisión de los correspondientes flujos. Junto al desarrollo sexual biológico se despliega con toda potencia el deseo del goce sexual. La persona comienza a sentir en el juego autoerótico cada vez más excitación, lo que la lleva a incrementarlo y llegar así a experimentar el orgasmo. No cabe ninguna duda que ésta es una de las mejores vivencias de la vida, por lo cual se repite la experiencia todas las veces que esto sea posible: se acaba de descubrir un placer inconmensurable. Esta práctica puede ser muy frecuente al comienzo. El joven va poniendo posteriormente la atención y las energías en las relaciones sociales y sus primeros romances. Por lo que la masturbación va espaciándose, tanto como sea su tiempo en que sienta nuevamente deseos del placer orgásmico. En toda esta etapa la masturbación no es solamente natural y normal sino que además es un gran recurso para: - descubrir la propia identidad sexual. - postergar la relación sexual completa de a dos hasta que sus capacidades psicológicas le permitan hacerlo con mayores seguridades del cuidado propio y ajeno. 
Y . . ., ¿qué pasa después ?. 
A todo lo largo de la vida la masturbación es normal y natural. - Sustituye las relaciones sexuales cuando estas no son posibles, aún cuando haya pareja y no pueda darse la sexualidad por cualquier circunstancia. La masturbación en estos casos es necearía, la libido o energía sexual al no ser resulta tiene otros destinos en distintos síntomas, con la posibilidad de que vaya decreciendo esta energía e ir perdiendo el apetito sexual. - Se la realiza cuando la persona tiene ganas, deseos de ese placer. Se haya o no comenzado las relaciones sexuales y se tenga o no pareja, con esto queremos indicar que si se tiene pareja no es que esté ni bien ni mal masturbarse, simplemente es un recurso apropiado cuya necesidad es determinada por la propia persona. - Es también un recurso más del juego erótico en pareja. Durante las relaciones sexuales o como seducción en la búsqueda de ellas. 
Causa problemas cuando: 
- La frecuencia es notoriamente mayor o menor a la que indica su deseo por el placer sexual.
- Es realizada con culpas y miedos.
- Es realizada con apuros.
- Cuando se cree en mitos fuera de toda realidad como ser:
- La masturbación causa debilidad.
- Eyaculación precoz.
- Crecimiento del pene.
- Infertilidad.
- falta de memoria debilidad mental.
- Impotencia. 
Escrito por : CARLOS MELLÁN MENÉNDEZ

domingo, 2 de diciembre de 2012

¿QUÉ ES UN PSICÓPATA?


No se puede entender a los psicópatas en términos de retroceso o de desarrollo antisocial. Son simplemente individuos depravados moralmente que representan a los "monstruos" en nuestra sociedad. Son depredadores infrenables e imposibles de tratar en quienes la violencia es planeada, decidida y carente de emociones. Esta violencia continúa hasta que alcanza un tope alrededor de los 50 años, y luego disminuye.
 

Su falta de emociones refleja un estado de desprendimiento, de audacia y posiblemente disociado, revelando un sistema nervioso autonómico bajo y una carencia de ansiedad. Es difícil decir qué es lo que los motiva - posiblemente el control y la dominación - dado que la historia de sus vidas no demostrará generalmente ningún lazo de muchos años con otros ni mucha rima en su razón (excepto el planeamiento de la violencia).
 
Tienden a operar con una grandiosa conducta, una actitud pretenciosa, un apetito insaciable, y una tendencia hacia el sadismo. Su falta de temor es probablemente la característica prototípica (de base) (la hipótesis del poco miedo). Es útil pensar en ellos como si fueran vehículos de alta velocidad con frenos defectuosos.
Ciertos desórdenes orgánicos (del cerebro) y desequilibrios hormonales imitan el estado de ánimo de un psicópata.
Hay cuatro (4) subtipos diferentes de psicópatas. La distinción más antigua entre los tipos primario y secundario fue realizada por Cleckley en 1941.
 
Los PSICÓPATAS PRIMARIOS no responden al castigo, a la aprehensión, a la tensión ni a la desaprobación. Parecen ser capaces de inhibir sus impulsos antisociales casi todo el tiempo, no debido a la conciencia, sino porque eso satisface su propósito en ese momento. Las palabras no parecieran tener el mismo significado para ellos que el que tienen para nosotros. En realidad, no se sabe si llegan a comprender el significado de sus propias palabras, una condición que Cleckley llamó "afasia semántica." No siguen ningún proyecto de vida, y parece como si fueran incapaces de experimentar cualquier tipo de emoción genuina.
 
Los PSICÓPATAS SECUNDARIOS son arriesgados, pero son individuos también más proclives a reaccionar frente a situaciones de estrés, guerreros, y propensos a la culpabilidad. Se exponen a más estrés que la persona promedio, pero son tan vulnerables al estrés como la persona promedio. (Esto sugiere que no son "completamente psicopáticos." Puede ser debido a variaciones genéticas distintivas).
Son gente audaz, aventurera y poco convencional que comenzó a establecer sus propias reglas de juego a temprana edad. Son conducidos fuertemente por un deseo de escapar o de evitar dolor, pero también son incapaces de resistir a la tentación. A medida que su ansiedad aumenta hacia un cierto objeto prohibido, su atracción hacia ella también se incrementa. Viven sus vidas dejándose llevar por el aliciente de la tentación. Tanto los psicópatas primarios como los secundarios están subdivididos en:
 
Los PSICÓPATAS DESCONTROLADOS: son la clase de psicópatas que parecen enfadarse o enloquecerse más fácilmente y más a menudo que otros subtipos. Su frenesí se asemejará a un ataque de epilepsia. Por lo general son también hombres con impulsos sexuales increíblemente fuertes, capaces de hazañas asombrosas con su energía sexual, y aparentemente obsesionados por impulsos sexuales durante la gran parte de su vida que pasan despiertos. También parecerían estar caracterizados por ansias muy fuertes, como en la drogadicción, la cleptomanía, la pedofilia, cualquier tipo de indulgencia ilícita o ilegal. Les gusta la endorfina "alta" o "acelerada" del entusiasmo y de la toma de riesgos. El violador y asesino en serie conocido como el Estrangulador de Boston era un psicópata de este tipo.
 
Los PSICÓPATAS CARISMÁTICOS: son mentirosos encantadores y atractivos. Por lo general están dotados de uno u otro talento, y lo utilizan a su favor para manipular a otros. Son generalmente compradores, y poseen una capacidad casi demoníaca de persuadir a otros para que abandonen todo lo que poseen, incluso hasta sus vidas. Los líderes de sectas o de cultos religiosos, por ejemplo, podrían ser psicópatas si conducen a sus seguidores a causar su propia muerte. Este subtipo llega a menudo a creerse sus propias ficciones. Son irresistibles.
 
Los sociópatas han existido siempre en formas diversas y en distinto grado. Se los ha conocido bajo diferentes nombres. Se los ha estudiado utilizando varias técnicas, y a través de los años se han encontrado varias causas a su enfermedad. Pero una cosa nunca varía: todos los sociópatas poseen tres características en común: son individuos muy egocéntricos, sin empatía hacia los demás, e incapaces de sentir remordimiento o culpa. [El Sociópata – (The Sociopath) Rebecca Horton (Abril 1999)]
 
A pesar de que el psicópata tiene gustos y preferencias, y afición por los placeres que la compañía humana puede traer, el análisis demuestra que es totalmente egocéntrico, y que valora a los otros solamente porque aumentan su propio placer o mejoran su estatus. Mientras que él no brinda ningún amor verdadero, es absolutamente capaz de inspirar amor a veces hasta fanático en los demás.
 
Es por lo general superficialmente encantador y da muy seguido una impresión llamativa de poseer las cualidades humanas más nobles. Se hace de amigos fácilmente, y es muy manipulador, con su habilidad de palabras para salirse con la suya de cualquier apuro. A muchos psicópatas les encanta ser admirados y se regodean cuando los demás los adulan.
 
La carencia de amor trae también aparejada la carencia de empatía. El psicópata es incapaz de sentir lástima por otros en situaciones desafortunadas o de ponerse en el lugar de otra persona, sin importar que haya lastimado o no a esta última. [Gordon Banks]

         Escrito por : DANIEL QUEZADA REBAZA
 

sábado, 1 de diciembre de 2012

EL MIEDO ......!!!!!!


El miedo, es una emoción que reconocemos a través de una serie de cambios fisiológicos relacionados con el sistema nervioso autónomo y el endocrino, su sentido básico es el de protección ante estímulos peligrosos, pero el ser humano, por su forma de vida, saca de contexto el carácter innato del miedo y lo versiona en estados similares sin esa función protectora.
 
Gray (1971) dice “Consideramos al miedo, como un hipotético estado del cerebro o sistema neuroendocrino, que surge en determinadas condiciones y se manifiesta por ciertas formas de comportamiento”.
En el desarrollo de las teorías explicativas del miedo, hay contribuciones de la psicología conductista (Watson, 1924). En esta teoría, calificada de simplista posteriormente, se señala que los estímulos atemorizantes innatos, es decir, aquellos que no hemos aprendido, sino que simplemente desarrollan miedo, debido a su potencial carácter peligroso para el individuo, podrían ser: El ruido, la pérdida de soporte inesperada, y el dolor.
 
También los etólogos con sus conocimientos e investigaciones, dieron nuevas perspectivas al tema, así Tinbergen en su libro, “estudio del instinto”. Se refiere al trabajo realizado con Lorenz sobre siluetas amenazantes o peligrosas de aves, para los patos y los gansos, intentando demostrar e ilustrar el carácter instintivo de los comportamientos del miedo.
Realmente de los trabajos de Tinbergen, se puede deducir, con mayor claridad, que un estimulo novedoso, en sí mismo, produce temor.
 Los trabajos del etólogo británico Robert Hinde y los de Hartley (1954) si llegaron a probar que en ciertas variedades de aves existen unos temores innatos frente a depredadores, que se expresan como comportamientos de alboroto o huida.
 
Algunos experimentos sobre el temor de los niños a la oscuridad (Valentine, 1920-30) o a los animales, parecen aportar datos sobre la maduración, estos miedos aparecen hacía los dos años, sin una experiencia previa, que los pueda causar (lecturas, conversaciones u otros datos sobre el tema). Los miedos alcanzan el máximo entre los cuatro y cinco años de edad.
 
 Según Gray (1971),”podemos clasificar, entonces, los estímulos causantes del miedo en: intensos, novedosos, característicos de peligros especiales de significado evolutivo y estímulos procedentes de interacciones sociales entre congéneres”.
 
Existen cambios fisiológicos ante una situación provocadora de miedo. Los sistemas fisiológicos implicados, a nivel interactivo, por excelencia, son: el sistema nervioso autónomo y el sistema endocrino.
 
Podemos decir, de forma simplificada, que el miedo es una reacción de protección por parte del organismo que depende del desarrollo filogenético (origen) y también de la situación concreta en la que se produzca.
 
Hay varias maneras, en que se reacciona al miedo como:
-El ataque, la huida,  la paralización o algunas conductas intersociales de sumisión frente a dominancia.
 Desarrollo y abuso del miedo en los seres humanos.
 
En los seres humanos, podemos decir, citando a Sue Breton (1995), “que abusamos del miedo, pues hay comportamientos cuyas reacciones fisiológicas son muy parecidas, que están muy lejos de cumplir con la función de protección”.
 
De una forma básica, podemos decir, que los seres humanos sentimos miedo, cada vez que enfrentamos una situación nueva, esto es, relativamente frecuente a lo largo de la vida, luego el miedo no se supera nunca mientras sigamos viviendo, eso sí, podemos aprender (y de hecho es lo que hacemos) a manejarlo para que no nos paralice o nos invalide.
 
-Miedo-reacción de supervivencia del cuerpo ante una amenaza inmediata
-Ansiedad-reacción del organismo, a nivel cuerpo y mente, ante una amenaza, menos inmediata a la que la persona puede poner fin.
-Estrés- reacción continuada del organismo, ante una amenaza que sigue sin resolverse.
-Preocupación – igual a la ansiedad, pero el organismo no ejerce ninguna influencia, sobre ello.
 
Qué podemos hacer y cómo interpretarlo
 Siguiendo la idea de Zaldívar Perez (2003), frente a una situación novedosa y provocadora de miedo, lo más adecuado es tener la sensación de control, para ello puede ser interesante disminuir nuestra vulnerabilidad y aumentar nuestra resistencia, situación que llevamos a cabo a través del manejo de nuestros pensamientos (actitudes, distorsiones, exageraciones, creencias...) y sentimientos, así como el análisis de la situación externa a nosotros y la posibilidad de ejercer control para modificarla o ajustes internos para aceptarla y manejarnos en ello.
 
Según Susan Jeffers (1987) vamos a  citar, las cinco verdades sobre el miedo
 
El miedo nunca desaparecerá mientras, siga creciendo.
La única manera de liberarse del miedo a hacer algo es hacerlo.
La única manera de sentirme mejor es... enfrentarlo.
No soy único sintiendo miedo en terreno poco familiar, les pasa igual a todos los demás.
Vencer el miedo asusta menos que convivir con un miedo subyacente que proviene de la impotencia.
 
La mejor manera de superar algo, es enfrentarse a ello. No debemos perder la oportunidad de enfrentarnos a nuestros peores temores y hacer algo al respecto. Si bien lidiar con lo que tememos puede ser un poco violento para nosotros, podríamos comenzar a trabajar con temores menores, asociados al primero.
 
La clave es actuar, hacer algo para comenzar a construir nuestra confianza., tenemos que identificar la raíz de nuestro miedo y estar determinados a luchar contra él, teniéndonos paciencia y buscando ayuda de ser necesario. El miedo puede ser superado solo hay que estar dispuestos a trabajar en ellos, acaso vale la pena vivir con miedos. (Elena Gómez Rey) 
Escrito por : GIOVANNA VALLEJOS FLORES 

viernes, 30 de noviembre de 2012

¡EL PSICÓLOGO ES PARA LOCOS O.o' !


Si te duele una muela, vas al dentista, si tienes un problema de salud, vas donde un médico, si tienes un problema legal, consultas con un abogado, si tienes un problema financiero, llamas a un contador o a un economista.  
 
¿Por qué no consultar a un psicólogo o a un psiquiatra cuando me siento ansioso, intranquilo, angustiado, tengo problemas emocionales o no puedo comunicar mis ideas, mis pensamientos o mis sentimientos a los demás, o mi comportamiento me causa problemas o causa problemas a otros o no logro salir adelante y progresar?
 
El común de la gente tiene la idea irracional de que consultar con un psicólogo o un psiquiatra y asistir a una psicoterapia significa que uno está “loco” o que es un “enfermo mental”.  
 
La idea irracional de que los psicólogos y los psiquiatras tratan solo a “locos” proviene probablemente de la aureola de misterio y secreto que se le ha creado a estos profesionales. Persiste además  la idea de que “los trapitos se lavan en casa”. Hay temor a demostrar nuestras incapacidad o limitaciones, nos resistimos a que otros conozcan “nuestros secretos” o por la resistencia al cambio y las defensas que utilizamos al adaptarnos a situaciones nuevas o diferentes o por temor e ignorancia de la labor que cumplen estos profesionales.
 
Los avances de la ciencia y de la tecnología, además de los estudios que se han realizado y se realizan en la actualidad, nos proporcionan un conocimiento cada día más profundo del ser humano y de sus manifestaciones. La psicología, ciencia que estudia los procesos mentales y la conducta de las personas, nos puede informar cómo los seres humanos sienten, piensan, aprenden y conocen para adaptarse al medio que les rodea y nos ayuda a conocer y explicar su comportamiento a través de diferentes teorías, además de  predecir sus acciones futuras pudiendo intervenir sobre ellas.
 
Todos, en algún momento de nuestras vidas, como seres humanos que somos y que interactuamos dentro de una sociedad, nos hemos enfrentado a conflictos y traumas. Nuestra adaptación a ciertas circunstancias y hechos pueden haber sido difíciles y dolorosos.  El sufrimiento probablemente nos hayan cuasado trastornos y síntomas que nos hayan hecho sentir limitados e  incapaces encontrar solución al problema, por nuestros propios medios. Algunos probablemente han acudido a un familiar o persona de  confianza; se alivió el sufrimiento y el problema, aparentemente se solucionó. Pero en muchos casos y en especial aquellos en los que no se han aportado soluciones. los problemas y síntomas se mantienen con consecuencias en nuestra vida personal, en nuestro trabajo, en nuestra familia.
 
La terapia aplicada por un profesional de la psicología o la psiquiatría,  es una asistencia o ayuda que se diferencia de la ayuda informal porque proviene de una persona formada y autorizada para prestar esa ayuda y lo apoyan teorías científicas que le permiten determinar el origen de los trastornos y la forma de aliviar sus consecuencias.
 
Ir a un tratamiento con un profesional de la psicología o la psiquiatría no nos limita ni nos incapacita. Es un profesional especialmente entrenado para brindarnos ayuda solidaria, para lograr una mejor comprensión y aceptación de nosotros mismos y cambiar nuestras actitudes hacia nosotros, hacia los demás y hacia el mundo en general. La terapia que nos brindan constituye una situación de aprendizaje en la cual se va a producir una reeducación emocional y una reestructuración o entrenamiento de la funciones de comunicación y  de relación, las cuales se consideran afectadas en la persona.
 
Es un campo privilegiado donde la persona tiene la oportunidad de tomar conciencia y lograr verse como realmente es y no como creía ser. Nos revela el sentido de las conductas que en lo cotidiano de la vida parecen neutras, aunque se sufra por ellas. Así, los síntomas o trastornos van resultando significativos en la medida misma que vamos comprendiendo el papel que juegan en nuestra vida y nuestra salud. 
 
El objetivo entre otros, es disminuir el sufrimiento y el malestar psíquico, los sentimientos de angustia; eliminar o adecuar los sentimientos de insuficiencias, logrando una mejor aceptación de sí mismo; desarrollar habilidades y capacidades que están en déficit y crear una mayor disposición hacia las relaciones interpersonales, disminuyendo o eliminando sus trastornos en la comunicación con los otros y la inadecuada resolución de conflictos; excluyendo con realidades, información y lógica, los mitos, creencias e ideas irracionales que nos provocan dificultades emocionales y de comportamiento; disminuyendo o eliminando diversos trastornos psíquicos y somáticos que como consecuencia de los primeros (o a la inversa) están presentes en nosotros y por último, lograr que el pasado no nos agobie, vivamos el presente y planifiquemos nuestro futuro con expectativas positivas. En otras palabras, nos ayuda a mejorar nuestra salud mental, familiar, laboral y social.
 
Mg. Luis Avila Vera
C.Ps.P 16055

jueves, 29 de noviembre de 2012

LOS BENEFICIOS PSICOLÓGICOS DE LA LACTANCIA MATERNA


El pecho es la mejor forma de alimentar a tu hijo recién nacido. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda "la ingesta de la leche materna al menos durante los primeros seis meses de vida del bebe". A lo largo de los años se han ido descubriendo los beneficios psicológicos que la lactancia ejerce tanto en el bebe como en la madre.
 
1. Efectos positivos de la lactancia en el bebé 
Beneficios. Favorece el vínculo afectivo y sensorial de la madre y el hijo. 
  • El bebé, cuando toma el pecho de su madre, no sólo recibe el alimento ideal para su crecimiento sino que también, mediante la unión de los dos cuerpos recibe calor, estimulación táctil, visual, olfativa, gustativa y oral. El contacto de la piel del bebé con la de su madre le va a aportar muchos beneficios ya que el tacto es el sistema sensorial que está más maduro en los primeros meses de vida. 
  • A través de la piel de la madre el bebé capta el cariño y apoyo de la madre, lo que hace que se vaya desarrollando la confianza y seguridad en sí mismo. 
  • La lactancia hace que se mantenga la unión entre madre-hijo que se crea durante el embarazo, contribuyendo al equilibrio emocional y afectivo del niño. 
  • Es una oportunidad para estrechar el vínculo afectivo y la comunicación entre ambos.
  • El contacto corporal entre madre e hijo es mucho más estrecho y esto es muy importante para los dos, sobre todo porque ayuda a que la separación que se ha producido tras el parto no sea tan brusca. 
  • Se produce una ayuda mutua en la adaptación al proceso de separación, creándose un entendimiento especial entre madre e hijo. 
  • Favorece el desarrollo cerebral y del sistema nervioso, mejorando la capacidad intelectual y la agudeza visual. 
  • Diversas investigaciones apuntan a que parece ser que estos niños tendrán menos predisposición a las adicciones cuando sean mayores.
2. Efectos positivos de la lactancia en la madre
  • Se produce una mejora de la autoestima al saber que está dando lo mejor a su hijo y que está cumpliendo correctamente con su papel de madre. 
  • Según las últimas investigaciones, parece ser que contribuye a que la madre esté más cariñosa con sus otros hijos y su esposo. 
  • La madre aprende a interpretar más rápidamente y mejor las necesidades del bebe en cada momento.
3. Contribuyen a una buena lactancia...
  • Es muy beneficioso que la madre tenga la seguridad y el convencimiento de que su leche es buena y que es lo mejor para el bebé. Para ello, lo mejor es una adecuada información de los numerosos beneficios de la leche materna para el desarrollo del bebé. 
  • Es muy aconsejable rodearse de un ambiente tranquilo, agradable y cálido. 
  • La madre debe intentar adoptar una postura que le resulte cómoda, se debe evitar el nerviosismo y la intranquilidad. 
  • Diversos estudios ponen de manifiesto que el estado de ánimo de la madre influye en la forma en que brota la leche.
4. Factores que interfieren la lactancia 
Conviene aclarar que no todas las madres viven la lactancia de la misma forma y que los beneficios y efectos positivos anteriormente expuestos pueden no producirse o verse interferidos por múltiples factores como:
  • La angustia sentida por la madre ante la dependencia que el bebé tiene de ella. 
  • A veces, las condiciones laborales no favorecen ni ayudan a que la lactancia se de correctamente. 
  • El cansancio, la falta de apoyo, la tensión, la incertidumbre de lo que le puede ocurrir al niño en cada momento, la falta de experiencia, etc. 
  • En cualquier caso, lo importante es que las necesidades del niño estén cubiertas. Para ello, la madre debe aprender a detectarlas y poco a poco ir adaptándose a ellas. Esto no es fácil al principio pero, a medida que la relación madre-hijo avanza la madre irá aprendiendo a discriminar las sensaciones y necesidades de su hijo.
OTROS BENEFICIOS PSICOLÓGICOS 
Además de los beneficios para la salud hay gran cantidad de beneficios psicológicos que produce la lactancia materna, entre los que destacan:
  • Se favorece el vínculo afectivo madre-hijo. 
  • Existe menor incidencia de depresión posparto porque la lactancia produce una mayor sensación de bienestar en la madre y mejora su autoestima. 
  • Los bebés que toman pecho desarrollan una personalidad segura e independiente. 
  • La lactancia permite tranquilizar y dar consuelo al bebé, en cualquier momento. 
  • Cuando un hijo está enfermo, amamantarlo supone un gran consuelo para ambos.
La lactancia materna es un escudo contra la droga por inhalantes y el alcoholismo, contra el tabaquismo, la obesidad, la anorexia y la bulimia.
 
En ese tiempo de lactancia el bebé forma las bases para su psiquismo, establece los núcleos que originan su identidad y consolida la seguridad básica basada en el amor y el respeto por el otro; incorporando “defensas psicológicas” y desarrollándolas a través del olor de la madre, de sí mismo y del padre.
 
En ese tiempo de amamantamiento, el bebé puede sentir con seguridad extrema que hay alguien que lo cuida de la muerte y el abandono, del dolor producido por el hambre y del hambre psicológica.
 
El bebé cede a sentirse como en una burbuja, extasiado entre la incorporación del alimento y el proteccionismo del calor humano que irradia su madre. Esa burbuja olorosa le permite a su cerebro pequeñito, incorporar a través del olfato el mundo que lo rodea.
 
Darle el pecho es ponerle el pecho a la adversidad que puede devenir en el desarrollo de éste bebé para transitar hacia una niñez y adolescencia con defensas y bases sólidas donde sustentar una personalidad íntegra, ligada a la vida. 
 
MITOS DE LA LACTANCIA MATERNA 
Los mitos nos dicen frases como: “lo vas a malcriar acostumbrándolo a estar en brazos”, “se te deforman los senos”, “vas a sufrir cuando tengas que dejarlo para ir a trabajar”, “es mejor la mamadera”, “deja que la abuela sabe hacer las mejores mamaderas”, “dedícate a ti misma, mientras te lo cuido”, “aprovecha a separarte ahora, sino...”, “lo vas a engreír”. 
Escrito por : DANIEL QUEZADA REBAZA 

miércoles, 28 de noviembre de 2012

REFLEXIONES SOBRE LA INFIDELIDAD


Uno de los problemas más recurrentes en la relación de pareja es la infidelidad.
 
Por tradición proviene del hombre, que inducido por factores socioculturales como el machismo, por cuadros clínicos como la sociopatía, la histeria, trastornos del control de impulsos, consumo de drogas, recurre a la infidelidad, entre otras cosas, debido a una identificación de ésta con la hombría. 
 
En ocasiones éstas actitudes son permitidas socialmente y no en pocos casos inducidas por las mismas mujeres. 
 
Hoy el problema tiende a complicarse, debido a que la mujer también practica la infidelidad por varias razones: liberación femenina, entendida como igualdad de derechos con los hombres; por monotonía en su relación que la lleva a querer experimentar sensaciones nuevas, a veces por retaliación hacia su pareja que le ha sido infiel; por falta de comunicación con la otra persona que la lleva a buscar compañía en otra parte o por factores económicos.
 
Se considera que la infidelidad femenina va en aumento y de esto los estudios revelan que en cerca del 40 por ciento son las mujeres las que toman la iniciativa.
 
Una vez la persona descubre que su pareja le ha sido infiel, experimenta sensación de dolor, de rabia, angustia, pérdida de la autoestima. Son sentimientos muy naturales y como tal deben ser vistos tanto por la misma persona como por su pareja. Con todos éstos sentimientos negativos, por lo general la persona tiende a expresar toda la agresión que siente, cargada de deseos destructivos.
 
Terminar la relación es lo primero que desea hacer, sin ninguna consideración de por medio: de sus hijos, de la persona misma, ó de la pareja. El hombre con seguridad es más reactivo y menos tolerante al saber que su pareja le ha sido infiel. A parte de todas las reacciones negativas que éste hecho conlleva, la considera una afrenta a su condición de macho, y esto es algo que él no estaría dispuesto a perder, de cara a la sociedad.
 
¿Qué hacer ? 
Existe una primera etapa, que es la que sigue una vez la persona descubre que su pareja le ha sido infiel. Y es aquí donde se presenta el conflicto entre actuar impulsivamente, movida por todos los sentimientos de dolor y rabia que produce el hecho, o tener la capacidad de afrontar el problema de manera integral como un conflicto entre dos personas que en uno u otro sentido influye sobre unos terceros que son los hijos, directamente implicados tanto en el problema como en su solución.  Una pauta importante de cómo afrontar la crisis, es no caer en el facilismo ó simplismo de pensar que hasta allí llegó todo, que se terminó la razón de luchar por ideales preconcebidos, que el vacío que se crea es imposible de llenar. Algo fundamental es afrontar el problema, no como algo insoluble, si no como una situación que si bien es cierto genera mucho dolor y resentimiento, sí tiene solución, que depende del grado de madurez y reflexión con que se enfrente.
 
No hay una solución única o ideal. No necesariamente pasa por el perdón con borrón y cuenta nueva, ni tampoco por la separación y el final de la relación.
 
La persona engañada debe tratar de afrontarlo sin el componente agresivo de la sindicación, del reproche, de la humillación, de la culpa, para tratar de lavar la afrenta a la que se le ha sometido. Si es posible debe tratar de admitir la parte de la responsabilidad que le compete. Siempre en una relación de pareja, todas las situaciones favorables o desfavorables son compartidas. Es necesario entonces: 
  • Incrementar los canales de comunicación con la otra persona, para que tengan espacio y tiempo para dialogar. 
  • Buscar ayuda profesional, con un terapeuta que le pueda abrir panoramas más amplios de comunicación y de comprensión mutua. 
  • Si usted ha sido infiel, no se aísle de su pareja, ni trate de cortar la comunicación con él o ella. Por el contrario, reflexione y aclare sus sentimientos, abra canales para comunicarse con la otra persona. 
  • Permítale a su pareja que le exprese su malestar, su inconformidad, dentro de un ambiente respetuoso y escúchela con atención. Demuéstrele que usted comprende su dolor; conviértase en un buen receptor. Hable sobre la relación de los dos y exprese con sinceridad sus propios puntos de vista. 
  • Si el problema tiene bases difíciles de manejar entre los dos, busquen ayuda profesional para comprender mejor el problema. En muchas ocasiones uno de los miembros de la pareja no quiere asistir al terapeuta, por muchas razones: por resistencias hacia el cambio, porque piensa que de nada le servirá o porque quiere seguir en el mismo círculo vicioso. La pareja debe de ser comprensiva y tratar de vincularlo con mucho tacto. En muchas situaciones pasa un tiempo largo, hasta que por fin acepta la ayuda propuesta. 
  • Un primer logro importante de la pareja es tener la convicción de que la solución está más al alcance, si ambas personas se involucran por igual, con la misma responsabilidad en la búsqueda de la mejor salida al problema que enfrentan. 
  • No es de buen pronóstico aquellos casos donde la iniciativa de lograr una solución esté sobre los hombros de uno solo de los miembros de la pareja o en el peor de los casos, donde ambos miembros de la pareja no asuman plena responsabilidad y actúen evasivamente.
Como se dijo anteriormente, no existe una solución única para resolver a satisfacción un problema de infidelidad en una pareja. Si eventualmente, después de afrontado el conflicto, la persona engañada no puede superar el trauma que esto le ha ocasionado, en el mediano plazo podría ser satisfactorio para ambos el término de la relación.
 
De otra parte, puede suceder que ambas personas logren salvar su relación previo reconocimiento de sus propios errores y de compromiso mutuo de cambio en los aspectos que han llevado su relación a la crisis. En algunas circunstancias, a una de las personas aunque el engaño logra causarle un trauma difícil de superar, logra convivir con el problema de inseguridad y desconfianza hacia la otra persona, dependiendo en gran parte del compromiso de cambio de ésta, permitiendo así que la relación se dé en términos aceptables para ambos.
 
Causas de la infidelidad femenina 
La mujer que está sometida en muchos aspectos al hombre en lo sexual, por violencia verbal o física, o por pérdida de autoestima, busca compañía en otra persona, -la contraparte de su pareja- en comprensión, en aumento del ego y valoración de sus ideas.
 
Otras llegan a la infidelidad por problemas de tipo económico. La mujer que no encuentra apoyo en su pareja, busca otra persona que le proporcione seguridad y bienestar económico.
 
La insatisfacción sexual en la mujer al no sentirse correspondida por su pareja, la motiva a experimentar nuevas sensaciones fuera del matrimonio. Impotencia, eyaculación precoz, problemas de fetichismo, y sadismo son entre otras las causas de insatisfacción.
 
Cuando las personas se unen por conveniencia económica, por no estar solos o por interés de otros familiares, es posible que con el tiempo descubran que su relación ha fracasado porque ha faltado la esencia de la unión de pareja que es el amor, y se abren a la infidelidad como una manera de liberarse.
 
Infidelidad por idealización del primer amor conduce a la mujer a querer tener un encuentro con este, siempre con la fantasía que el tiempo no ha pasado y que la persona sigue siendo la misma de antes. 

Escrito por : MILAGROS BAZÁN LÉVANO 

martes, 27 de noviembre de 2012

CINCO DEDOS DE FURIA: LA MASTURBACIÓN Y SUS MITOS


Hoy en día se escribe poco sobre la masturbación (aunque sigue practicándose mucho). Pero, en épocas anteriores, los moralistas gastaban mucha tinta en advertir de los peligros de las acciones manuales (o digitales) que, aplicadas por el agente en la verga, la vagina, el clítoris, el ano, o regiones adyacentes, iban dirigidas a satisfacer la concupiscencia..
 
Los moralistas aseveraban que la masturbación provocaba, en los hombres, pérdidas de fósforo cerebral a través del semen. La práctica masturbatoria hacía a los jóvenes cretinos, forunculosos, sifilíticos, de cerebro reblandecido y de médula espinal vaciada (el semen, según los zoquetes sermoneadores, se fabricaría en la médula). Se hablaba de "demencia precoz (esquizofrenia) masturbadora", y también de varices, colitis, prostatitis, endometritis, depresión, tuberculosis, ineptitud para el trabajo, dificultad para el estudio, espasmos cardíacos, irritabilidad y debilitación visual.
 
También se le atribuían propiedades para modificar la anatomía: el clítoris de las masturbadoras sería más voluminoso, alargado, rojo, turgente, y su prepucio más liso, blando, fruncido e hipertrófico. El himen de las masturbadoras sería más blando, la vulva más húmeda, las mucosas enrojecidas. Los varones masturbadores (hasta en publicaciones de este siglo) han sido condenados a tener el escroto pendular y flácido, el glande descubierto y con forma redondeada (¿cómo lo tendrán los no masturbadores?), color oscuro en el conjunto de aditamentos genitales, congestión y erección al mínimo contacto, así como puntos mamarios dolorosos al tacto.
 
Todas estas alucinantes fantasías formaban parte de la educación moral impartida en los colegios de la primera mitad de nuestro siglo, que, en nuestra Patria, duró hasta el tercer cuarto. La "patología" de la masturbación servía de argumento propagandístico para uso de los buenos padres de familia, y de los santos varones y mujeres que nos educaban en los colegios religiosos de la época.
 
Los pretendidos daños de la masturbación se resumen en uno sólo real: vivirla con ansiedad y sentirse culpable por ello. Tengo un caso de observación personal, muy triste. Carlos, de veintidós años, vino a consultarme porque creía estar perdiendo memoria a causa de su costumbre de masturbarse al menos una vez al día. Se trataba de un chico extremadamente deprimido, obsesivo, en quien la idea de estar demenciándose traspasaba los límites de una preocupación normal y alcanzaba rasgos patológicos.
 
Acudió a mi consulta con un "Diccionario de Medicina", para uso hogareño, en el que la masturbación era definida como "Vicio insano y solitario. Grave perversión que provoca pérdidas de fósforo cerebral y, en consecuencia, la degeneración y la locura". Se trataba de una edición de 1970. No aceptó mis explicaciones ni aceptó su naturaleza depresiva. Se negó a ponerse bajo tratamiento, repitiendo que lo suyo era irrevocable, y que el daño ya estaba hecho. Tiempo después tuve conocimiento de que se había suicidado.
 
¿Existe una frecuencia "normal" para tan extendido quehacer? Cada vez que se efectúan estudios estadísticos sobre estas cosas se llega a conclusiones similares. Por término medio, el 95% de varones mayores de 42 años se han masturbado al menos una vez en su vida. La frecuencia, con variaciones según las edades, oscila entre una y tres veces por semana, aunque puede llegar a ser diaria o más. Para mujeres, el porcentaje es menor, del 60%, y también con similar frecuencia (1 a 3 por semana, pudiendo llegar a ser diaria, o más).
 
Las técnicas de masturbación en varones son principalmente manuales. Las manipulaciones del pene suelen consistir en sacudidas rítmicas, ejercidas con toda la mano, o con dos o tres dedos. Hay quien actúa sobre toda la longitud de la verga, y quien prefiere dedicar sus esfuerzos a la corona del glande. Masters y Johnson describen casos de masturbación con un solo dedo, en varones con prepucios desmedidos (en este caso el dedo se enfunda con el prepucio). Algunos hombres se frotan el pene contra la cama o algún objeto, si bien esto es poco frecuente. Un caso clínico, de observación personal, gustaba de frotársela con una alfombra persa. La "autofelación", consistente en estimularse uno mismo con la boca, solamente está al alcance de contorsionistas de circo o de sujetos con penes gigantescos. En cambio es medio común de masturbación en monos y en algún que otro mamífero salido.
 
En tiendas especializadas existen artilugios mecánicos masturbatorios. Los más, son imitaciones exquisitas de vulvas femeninas, donde no faltan los detalles. Pliegues, pelambre y recovecos son impecables en cuanto a autenticidad, y se acompañan de líquidos lubricantes que aportan también un componente oloroso similar a las mejores vulvas de verdad. Habrá señores que mitigan sus carencias acariciando, besando o empalando tales supletorios mientras piensan en cosas mejores.
 
En mujeres, las técnicas masturbatorias consisten en la estimulación de los elementos de la plataforma orgásmica. Son mucho más frecuentes las estimulaciones externas que las internas. Recordemos que solamente el tercio exterior de la vagina tiene sensibilidad. Las estimulaciones externas pueden ser de diferentes tipos. Los labios mayores gustan de ser apretados entre dos o más dedos, aunque los labios menores y el clítoris son quienes mejor responden a la excitación. Cuando se amasan los labios mayores, la excitación se transmite a lo demás. El clítoris protesta si se le mima de una forma directa, por lo que resulta más gratificante dedicar los afanes a su prepucio. También la estimulación del monte de Venus, presionando hacia abajo, difunde la excitación hacia la receptiva zona clitorídea.
 
Lo más frecuente es la estimulación del clítoris, frotando el dedo medio en el capuchón (o prepucio) del pequeño adminículo. En algunos momentos se alarga la caricia dando toques en los labios menores y entrada de la vagina. Cuando el saludable orgasmo se acerca, se incrementa la presión de la mano sobre los receptivos parajes, y se amplía la caricia en extensión e intensidad hasta que las contracciones musculares y el derrame de placer parten de los genitales y extienden el gozoso calor hacia el resto del cuerpo. Hay mujeres que alcanzan el masturbatorio orgasmo mediante contracciones musculares de los muslos, zona pélvica y tercio exterior de la vagina sin tener que tocarse con la mano. Ello permite acceder a sustantivos placeres, incluso estando de visita. Algunas de ellas logran alcanzarlo sin ningún tipo de movimiento, solamente con pensamientos libidinosos. Un caso de observación personal, una chica de diecinueve años, alcanzaba sabrosos espasmos cada vez que oía por la radio a su cantante favorito.
 
 La masturbación femenina puede ayudarse de artilugios mecánicos, llamados pesarios en la terminología clásica. Los avances del siglo XX han permitido introducir en los pesarios máquinas vibradoras movidas por energía eléctrica. El vibrador es un aparato muy valioso para las féminas proclives a las dificultades orgásmicas.
 
El vibrador, amigo que nunca falla, debe aplicarse sobre el clítoris, y, sin necesidad de frotar (ya vibra él solo) acaba produciendo orgasmo aún a las damas más renuentes. Un detalle: los mejores vibradores son los que se venden en la sección de "menage" de los grandes almacenes, como "aparatos de masaje". Son, por otra parte, fáciles de comprar sin atentar contra la dignidad de las usuarias. Las piezas que venden en los "sex-shops" pueden ser muy atractivas en lo estético, pero suelen ir a pilas, con lo que vibran poco y mal. Es de alabar el realismo en forma de penes plásticos, pero muy bien acabados en cuanto a textura, tacto, apariencia, pelaje y olor. Señoras habrá que sentirán gran remuneración al tener en sus manos (o donde sea) aquel sugerente facsímil. Pero, como vibradores propiamente dichos, no dan la talla. Si empleamos un "aparato de masajes", adaptándole el terminal de dar masajes en el cuello, pocos clítoris se resistirán a su relajante y maliciosa actuación.
 
¿Qué decir de la masturbación femenina con objetos o vegetales? Ya hemos comentado que pocas veces las señoritas insisten en la introducción de sustitutivos del pene por la vía vaginal. Pero es perfectamente posible. Hay mujeres que introducen uno o dos dedos en la vagina mientras, con la otra mano, se frotan el agradecido clítoris. En casos de observación personal he visto desde una niña de catorce años que se solazaba con un bolo de madera extraído de un inocente juego infantil, hasta una religiosa que estrujaba, con reverencia, un crucifijo entre sus monacales ingles. Determinadas frutas y tubérculos resultan impagables, especialmente entre señoras de cierta edad. Uno de mis casos de observación personal, una señora de setenta y siete años, solía explicarme las ventajas que la berenjena acreditaba sobre muchas otras especies botánicas, entre las que solamente salvaba según que magnos ejemplares de boniato (ante el estupor y vergüenza de su hija, que asistía alucinada a las confidencias alimenticias de su anciana madre).
 
¿Se acompaña el orgasmo femenino de emisión líquida? En los opúsculos pornográficos de la época victoriana es muy celebrada la "eyaculación femenina", pero nos tememos que con poco sentido de la realidad. Las glándulas vaginales segregan líquido cuando la mujer empieza a excitarse, y la secreción persiste durante toda la faena. No hay un vertido concreto en el momento orgásmico femenino.
 
El aprendizaje de la masturbación suele hacerse en la etapa adolescente (entre los 12 y los 16 años). Los varones acceden frecuentemente a través de conversaciones con chicos mayores. Las mujeres acceden más por autoexploración, o cuando inician escarceos amorosos y sexuales con sus compañeros de juegos. No es extraño que chicas que nunca habían pensado en masturbarse, y que ni siquiera sabían que eso existía, descubran el arte tras las caricias de sus novietes, y pasen a ejercerlo, por su cuenta, con fervor.
 
Tengo varios casos de observación personal en que el acceso a la masturbación fue provocado en las féminas durante una agresión sexual. Uno de mis casos, Marta, una mujer de más de treinta años que consultaba por dificultad para acceder al orgasmo, había aprendido a masturbarse a los diez años, al haber sido engañada por un adulto, llevada a un quicio oscuro, y acariciada en su vulva. La situación le produjo miedo y vergüenza, pero también placer.
 
Muchas veces olvidamos que el niño es un sujeto con capacidad para sentir placer sexual, y que, incluso sometido a agresiones sexuales, puede tener sensaciones agradables extremadamente conflictivas. Marta, a partir de ahí, se masturbó casi diariamente durante toda su vida. Su fantasía era sentirse querida y besada en la frente por un ser angelical y asexuado, que la arrullaba en una playa serena, mientras ella se masturbaba. Cuando se masturbaba ella sola, alcanzaba orgasmos esplendentes. Pero cuando intentaba relaciones con un hombre, le aparecía un intenso goce que cesaba de forma brusca antes de llegar al orgasmo. Posiblemente como un bloqueo para evitar la "pérdida de control" que, inconscientemente, vivía con culpabilidad desde su primera temprana experiencia.
 
Hay quienes aderezan la masturbación con toques de travestismo o inhalación de sustancias supuestamente excitantes. En estos casos se trata de personas que gustan de combinar diferentes "perversiones", no siempre recomendables desde un punto de vista higiénico.
 
¿Dejan de masturbarse los varones y las mujeres que acceden a la relación de pareja? Pues no necesariamente. En varones casados la masturbación se práctica en un 42% y en mujeres casadas, en un 35%.
 
Las fantasías eróticas que acompañan a la masturbación se presentan en un 64% de las mujeres que se masturban, y en el 99% de hombres que lo hacen. Muchas mujeres prefieren tiernas fantasías sentimentales a las eróticas propiamente dichas.
 
En muchos casos de observación personal, las féminas combinan la masturbación con la lectura de novelas románticas. Las mujeres suelen encontrar estrafalarias las novelas pornográficas que hacen las delicias de sus oponentes masculinos. Una mujer preferirá el erotismo emboscado, hecho de insinuaciones y dobles sentidos, antes que la intemperante descripción, con lujo de detalles en cuanto a tamaños y humedades, de las partes genitales.
 
Pero también hay mujeres, precisamente muchas que en sus vidas públicas aparentan los mayores remilgos, que gustan de proferir interjecciones escabrosas en momentos de excitación. Tales señoras agradecen la lectura de relatos escabrosos con plétora de vocablos tales como "pichula" y "concha", los cuales también exigen a sus parejas en momentos de efusión.
 
Hay una serie de vocablos que se han propuesto como sinónimos de masturbación. Así:"Ipsación" de una palabra latina que significa "uno mismo". "Quiroerastia" de unas palabras griegas que significan amor con la mano. "Onanismo" del personaje bíblico Onan, que "esparcía su semilla por el suelo" (como hacen muchos canarios enjaulados), aunque Onan, al parecer, lo hacía tras el "coitus interruptus". El lenguaje vulgar adopta formas poco elegantes, tales como cascársela, meneársela, hacerse pajas, machacársela, tocar la zambomba, etcétera, todas ellas sexistas pues parecen aludir únicamente a la masturbación en el varón.
 
Artículo recogido de Medicina21.com por el Dr.Romeu
 
Publicado por Ps Luis Avila.

lunes, 26 de noviembre de 2012

EL LENGUAJE CORPORAL


Los filósofos y los científicos han vinculado el comportamiento físico humano con sentido, pero sólo en la memoria viva tiene el estudio del lenguaje corporal a ser tan sofisticado y detallado como lo es hoy, estudios de lenguaje corporal y las obras escritas sobre el tema son muy escasas hasta mediados de 1900. Los expertos conocen primero en considerar los aspectos del lenguaje corporal fueron probablemente los antiguos griegos, en particular, Hipócrates y Aristóteles, a través de su interés en la personalidad y el comportamiento humano, y los romanos, especialmente Cicerón, en relación a los sentimientos de los gestos y las comunicaciones.
 
Si nos ponemos a observar en la vida diaria como hablan las personas y la postura corporal que mantienen mientras lo hacen y la forma de moverse que adoptan, podemos darnos cuenta que se expresan mediante mímica y gestos.
 
Muchas veces nos ha llamado la atención el lenguaje corporal, al darnos cuenta que no coincide con el lenguaje hablado. “Una persona puede dejar de hablar, pero no puede dejar de comunicarse con su cuerpo, con el puede decir verdades o mentiras, pero no puede dejar de decir algo.
 
 ¿Qué es el lenguaje corporal?
 
Son todas las acciones motoras, sensomotoras y psicomotoras se denominan en lenguaje corporal. Debido a su dimensión espiritual, el lenguaje corporal humano es una forma de expresión que abarca múltiples planos. Es comunicación espontánea e instintiva, pero al mismo tiempo calculada.
 
El lenguaje corporal es un paralenguaje, y acompaña toda expresión verbal.
Los investigadores han estimado que entre un 60 y un 70% de lo que comunicamos lo hacemos mediante el lenguaje no verbal; es decir, gestos, apariencia, postura, mirada y expresión.
 
El lenguaje no verbal es en parte innato, en parte imitativo y en parte aprendido. Generalmente, distintas áreas del cuerpo tienden a trabajar unidas para enviar el mismo mensaje, aunque a veces es posible enviar mensajes contradictorios.
 
El cuerpo no miente es el lenguaje del alma.

Escrito por : GIOVANNA VALLEJOS FLORES 

domingo, 25 de noviembre de 2012

LA DEPRESIÓN, UN MAL DE NUESTRO TIEMPO


La palabra depresión proviene del latín y significa abatido o derribado. Remite a una caída, un hundimiento o agujero. El significado de la palabra hace que fácilmente se la pueda asociar a un momento de tristeza.
 
La época que nos toca vivir posee una particularidad que vale la pena destacar. Es el mercado quien regula nuestras vidas, incluso más de lo que suponemos. Es también bajo sus coordenadas que día tras día nos vemos empujados a consumir más y más.
 
Todo parece estar a nuestro alcance: objetos electrónicos, alimenticios, de estética corporal e incluso medicamentos. Estamos aplastados por un imperativo al consumo que no se detiene nunca. Siempre hay algo más por tener o hacer; siempre hay un teléfono celular último modelo que comprar.
 
Atravesar un momento de angustia resulta inadmisible para esta sociedad contemporánea que nos exige cada día un poco más. No hay tiempo para estar triste, para pensar o duelar algo que perdimos.
 
En sintonía con este contexto, existen tratamientos que aseguran rápidas salidas a ese padecer llamado depresión, generalmente por medio de pastillas antidepresivas, que nos devuelven a la vorágine diaria de inmediato.
 
Es cierto que las drogas han mejorado significativamente en los últimos años y muchas veces logran hacer desaparecer sus síntomas. Pero también nos empuja a retomar nuestras vidas cotidianas sin dar lugar a la pregunta: “¿qué andaba mal?”. El sufrimiento repentino indica que hay algo que ya no funciona como antes. Un camino posible es reestablecer la rutina cotidiana anterior, en la cual había aparecido el problema.
 
Esta aparente solución no tardará en fracasar, a menos que comencemos por indagar los motivos que dieron inicio al sufrimiento, facilitando así la oportunidad de que algo cambie en profundidad. Cuando esto no sucede, la dependencia a antidepresivos se hace crónica. Ahora se redobla la apuesta: de ser deprimido se pasa a ser adicto.
 
En los manuales de psiquiatría DSM IV/CIE-10 (Clasificación de enfermedades mentales de la American Psychriatric Association) la depresión es considerada un trastorno del estado de ánimo, caracterizado por síntomas como el insomnio, el hipersomnio, sentimientos de inutilidad, pensamientos recurrentes de muerte, disminución o aumento del apetito, entre otros. Y, en la actualidad, es lo que se “cura” con antidepresivos. Sin embargo, todos podríamos en algún momento de la vida identificarnos con estos síntomas y no por eso deberíamos recurrir a los antidepresivos.
 
En estos tiempos en los que la clasificación diagnóstica está muy de moda, darle un nombre al padecer puede resultar tranquilizador. Pero no hay que olvidar que esto puede resultar también una trampa. El diagnóstico de depresión etiqueta el sufrimiento y elimina las causas singulares que lo originan, produciendo un malestar estandarizado. Por lo tanto, de existir un trastorno igual para todos, existiría también un tratamiento universal, excluyendo así la subjetividad.
 
Sin embargo, en la clínica cotidiana es muy evidente que la causa del sufrimiento no es la misma para todos los que consultan. Al adentrarse en la historia de un paciente, se devela rápidamente que hay algo muy propio de cada uno que da origen a la angustia. Así, la idea de una “depresión para todos” va perdiendo sentido.
 
En esta época de constante consumo y ante la amplia oferta del mercado de la salud, creemos que aún es posible pensar en un tratamiento que apele a la singularidad y que lejos de adormecernos, nos permita despertar. 
Escrito por : CLAUDIA PATIÑO TRUJILLO

sábado, 24 de noviembre de 2012

LA MENTIRA

Mentir es decir una mentira. A las personas que dicen una mentira, especialmente a aquellas que las dicen frecuentemente, se las califica de mentirosas. Mentir implica un engaño intencionado, consciente, y estudios demuestran que el ser humano tarda más mintiendo que diciendo la verdad, porque para decir una mentira hay pensarla , planearla y efectuarla ver los pro y los contra cosa que no sucede al decir la verdad porque resulta ser una sola .
Mentir de una forma que intensifica un conflicto, en vez de atenuarlo, generalmente se considera el peor pecado. 
Pienso que ocurre que una mentira jala de la mano otra y otra y otra y no solo eso sino que incluyen terceras , cuartas, etc personas que nada tuvieron que ver con el hecho .
Por lo consecuente una persona que dice mentiras se le cataloga como MENTIROSO poco de fiarse . La tolerancia de la gente con los mentirosos habitualmente es muy pequeña, y a menudo sólo se necesita que se sorprenda a alguien en una mentira para que se le asigne la etiqueta de mentiroso y se le pierda para siempre la confianza. Esto, por supuesto, es moderado por la importancia del hecho al que se refiera la mentira. 
La gran pregunta ¿ porque se miente ? 
Generalmente se dice que se miente por el temor a las consecuencias de que algo se sepa ,algo que se hizo , que no se hizo , que se oyó , que no se vio , que se dijo o no se supo , etc muchas pueden ser las excusas con la  una única razón de culpar a otra persona , por no querer asumir su propia responsabilidad en el hecho , quizá también por no dañar a la otra persona o evitar la vergüenza que se siente por lo que se ha hecho como también por las consecuencias que esta asume .
También podemos decir que la mentira no solo se puede ver por el lado malo sino también puede tratar sus cosas positivas , como por ejemplo con una mentira puedes de alguna forma ayudar a otra persona a sentirse mucho mejor como ? pues intentar halagar , alegrarle el día y así hacer sentir felices a los demás ( mentiras altruistas ). 
Se puede mentir por múltiples cosas para bien o para mal pero al final es una mentira y es muy triste enterarse luego de la verdad , suele muchas veces ser dolorosa dependiendo la gravedad de la mentira .

Escrito por : CARMEN FLORES DE LA CRUZ