lunes, 7 de enero de 2013

LOS MITOS SOBRE EL AMOR


Las relaciones amorosas están construidas sobre una serie de experiencias, ideas y prejuicios. Éstos últimos son útiles porque nos permiten interpretar lo que ocurre y tomar decisiones. Sin embargo, pocas veces nos detenemos a pensar si esas ideas realmente funcionan en nuestra propia relación o si sólo son "mitos" urbanos.
 
1.     Amor es fidelidad.  
La fidelidad no es algo que uno tome del anaquel y lo aplique a su vida como un shampoo, es algo que se define y se construye en pareja.
 
Para unos, ser infiel implica tener una relación en otra parte, para otros, basta con esconder información o mentir. Así como hay relaciones que piden exclusividad a toda costa, hay otras que se optan por la aventura y la variedad.
 
En estricto sentido, lo que define a una pareja es el espacio de libertad y confianza que construyen, por eso es importante que cada pareja haga sus propios acuerdos, los negocie con honestidad y se comprometa a respetarlos.
 
2.     Si el sexo funciona, todo funciona. 
Creo que la satisfacción conyugal, la satisfacción sexual y la satisfacción personal están muy relacionadas. Por ejemplo, en un momento de crisis (infidelidad o alejamiento), una pareja puede tener una vida sexual muy intensa, porque es una vía para canalizar los miedos, de intentar reconquistar al otro, de expresar su deseo de posesión, liberar el enojo o el resentimiento, etcétera. Pero eso no quiere decir que la relación ande bien.
 
Hay parejas que, en cambio, prefieren no acercarse físicamente cuando hay problemas cotidianos. Para que una relación funcione es necesario que haya complicidad, un deseo de jugar juntos, un proyecto en común (a corto o largo plazo), una admiración mutua, un sentimiento de que el otro es especial...
 
3.     El tiempo lo arregla todo. 
Por un lado, el tiempo permite tomar distancia y mirar las cosas desde una perspectiva distinta. Por el otro, no afrontar las cosas a tiempo puede hacer que un problema se convierta en una bola de nieve. Entre más importante sea el asunto, más apremiante se hace encontrar soluciones juntos. Si es algo que podemos dejar pasar, adelante, pero si nos está amargando la vida, es mejor hablarlo a tiempo.
 
 4.     Mi amor lo va a cambiar. 
Nadie tiene el poder de cambiar a otra persona si ella no quiere cambiar por convicción propia; los cambios forzados siempre son superficiales y a la larga generan frustración.
 
Por otro lado, uno no es responsable de la felicidad del otro, si acaso puede motivarlo a trabajar sobre sí mismo. Uno de los objetivos de la pareja es ayudarse a crecer juntos, no a cumplir con las expectativas del otro.
 
5.     Los celos son una prueba de amor. 
 Me parece que los celos están muy lejos de ser una prueba de amor, incluso pueden destruirlo y minar la confianza. Hay gente que se vuelve celosa sin tener motivos reales, y es que los miedos pueden hacerlos interpretar ciertas situaciones o actitudes como amenazas.
 
Todos somos celosos en mayor o menor medida, ya sea porque andamos con el autoestima en el suelo, porque tenemos miedo a estar solos, a perder lo que hemos construido o a ser traicionados.
 
Lo importante es solucionarlo —en terapia o como uno mejor pueda— de manera que eso no termine por transformarnos en espías o inquisidores de nuestra pareja.
 
6.     Nos contamos todo. 
 Tener una buena comunicación en pareja es fundamental, pero de ahí a contarse absolutamente todo hay una enorme diferencia. Uno tiene derecho a guardar en secreto ciertos capítulos de su vida; incluso hay aspectos de la vida del otro que uno realmente no quisiera conocer.
 
Cultivar el misterio también es una forma de prolongar el interés, pero si el misterio o el ocultamiento se convierten en obstáculos para la relación, entonces hay que empezar a cultivar la transparencia.
 
7.     Me ama, debería leer mi mente. 
Es cierto que cuando uno ama al otro se da a la tarea de conocerlo, de presentir e intuir sus necesidades o sus reacciones. Pero las personas cambian con el tiempo y las circunstancias. Algo que puede parecernos divertido un día, al siguiente puede resultarnos aburrido.
 
Esperar que el otro nos adivine el pensamiento es asignarle una responsabilidad muy grande que, en principio, nos corresponde sólo a nosotros: expresar nuestras necesidades.
 
8.     Discusiones, un mal necesario. 
Antes de vivir en pareja una confía en lo que dice el final de la película: "...y vivieron felices para siempre". Pero después vienen los días difíciles, las discusiones, los problemas serios, y entonces uno siente que el amor no es eso que le contaron.
 
Las discusiones son necesarias, sobre todo en los periodos de adaptación y cambio. Se dice que buena parte del éxito de una relación está en la capacidad para resolver los conflictos.
 
Pero si éstos se vuelven el pan de todos los días, si lo que hay no es un afán de resolver o construir sino de destruir al otro, entonces estamos hablando de diferencias irreconciliables. 
Publicado por : JUAN JOSE SANDOVAL .

domingo, 6 de enero de 2013

LA DEPRESIÓN, CADA VEZ MÁS COMÚN Y POCO TRATADA


Se calcula que la depresión afecta a 350 millones de personas en el mundo.
 
La depresión, la enfermedad mental más común, afecta a unas 350 millones de personas en el mundo y a pesar de los tratamientos efectivos muchos pacientes nunca son tratados ni diagnosticados.
 
Ése es el mensaje que muchos expertos en todo el mundo están lanzando en el Día Mundial de la Salud Mental.
 
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 75% de las personas que sufren la enfermedad vive en los países en desarrollo.
 
Pero debido al estigma y desconocimiento que todavía existen sobre la depresión, muchos no reconocen que están enfermos.
 
"Es una enfermedad cada vez más común en todo el mundo, con una tendencia cada vez mayor de ser un alta prioridad de salud pública, más que las enfermedades cardiovasculares o neurológicas", le dice a BBC Mundo el doctor Roger Montenegro, miembro del consejo de dirección de la Fundación Mundial para la Salud Mental (WFMH, por sus siglas en inglés).
 
"La depresión es una problemática que ya vemos todos los días, en hospitales, en nuestras propias familias", dice el también presidente de la Fundación Contener en Argentina, una organización de defensa de derechos de las personas que sufren trastornos mentales.
 
Pero a pesar de ser tan común, dice el experto, mucha gente todavía no puede reconocer la enfermedad cuando la sufre y por lo tanto no busca ayuda para aliviarla.
 
Tristeza "sostenida" 
La depresión, explica el experto, no son las fluctuaciones del estado de ánimo que todos podemos sentir en determinado momento.
 
La depresión genera un estado sostenido de tristeza o falta de esperanza que puede durar dos semanas o más e interfiere con la capacidad de funcionar en nuestra vida diaria.
 
"Hay que diferenciar la tristeza de la depresión. La tristeza es parte de la vida, pero hay un nivel de tristeza que a pasa a preocupaciones somáticas o inhibición en el comportamiento psicosocial".
Dr. Roger Montenegro
 
"Hay que diferenciar la tristeza de la depresión", dice Montenegro.
 
"La tristeza es parte de la vida, pero hay un nivel de tristeza que a pasa a preocupaciones somáticas o inhibición en el comportamiento psicosocial. La depresión produce una desconcentración y desinterés por la vida, trastornos de sueño, disminución de la libido".
 
Estos son los síntomas de las formas leves y moderadas de la depresión, pero en sus formas más severas puede poner en riesgo la vida del que la sufre.
"En sus formas más profundas la enfermedad va acompañada de otros síntomas y allí comienza a instalarse la idea de que la vida no tiene sentido y que la muerte puede ser un alivio", explica el psiquiatra.
 
En los casos más graves la depresión puede llevar al suicidio: un millón de personas se suicidan cada año en el mundo, según la OMS. En América Latina y el Caribe la cifra es de 63.000.
 
"Sabemos -dice Montenegro- que 75% de las personas que se suicidan han comunicado, un mes antes de suicidarse, a un familiar o conocido que tienen deseos de morir o matarse, 60% ha comunicado ese deseo en los dos meses previos al acto y 50% en los tres meses antes de cometerlo".
 
"Y esto ocurre porque estas personas no fueron tratadas adecuadamente", agrega.
 
"Es necesario hacer mucho más" 
Seis de cada diez personas con la enfermedad en América Latina no reciben tratamiento.
 
La enfermedad es un trastorno complejo en el que intervienen factores sociales, psicológicos y biológicos.
 
Puede ser causa o consecuencia de otra enfermedad, como cardiovascular o una experiencia postparto, o puede ser resultado de presiones económicas y sociales, desempleo, desastres naturales y guerras.
 
En América Latina, se calcula que la depresión afecta a 5% de la población adulta, y seis de cada diez personas con la enfermedad en la región no reciben tratamiento.
 
Pero las brechas entre un país y otro en diagnóstico y tratamiento de la enfermedad son enormes.
 
Por ejemplo, un estudio llevado a cabo por la WFMH sobre depresión entre los adultos mayores en varios países de América Latina encontró que en Perú, México y Venezuela, la mayoría de los participantes con síntomas de la enfermedad nunca habían recibido tratamiento para ella.
 
A pesar de la enorme carga de salud pública, el presupuesto que dedican muchos países a la salud mental es mínimo.
 
Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en América Latina y el Caribe, el porcentaje del presupuesto sanitario destinado a salud mental es inferior al 2%.
 
La enfermedad, dice el doctor Montenegro, está relegada en la región.
 
"Los gobiernos han producido declaraciones para crear leyes de salud mental con presupuestos muy bajos, o con promesas imposibles de cumplir o presupuestos que luego son recortados", explica el miembro del consejo de dirección de la Fundación Mundial para la Salud Mental.
 
"Sabemos que 75% de las personas que se suicidan han comunicado, un mes antes de suicidarse, a un familiar o conocido que tienen deseos de morir o matarse " Dr. Roger Montenegro.
 
"En el grueso de América Latina es necesario hacer mucho más porque no basta con tener solo buenas intenciones. Es necesario educar y luchar para los temas de salud mental entren en la agenda y en la cabeza de los políticos, y educar a los médicos de atención primaria, que son el primer contacto del paciente, para que puedan reconocer los síntomas y detectar la enfermedad".
 
Y agrega: "Es necesario trabajar mucho más en un esfuerzo de tres partes, que incluya a profesionales, pacientes y sus familias". 
Publicado por : CLAUDIA PATIÑO 

sábado, 5 de enero de 2013

¡EL QUERER CAMBIAR A TU PAREJA AGOTA!


Es difícil sacar adelante una relación de pareja cuando ha bajado la marea del enamoramiento, pues es allí cuando las ilusiones se desvanecen ante la imponente e ineludible presencia de la realidad. Lo que antes era perfecto, ahora nos molesta, los defectos que antes eran absolutamente tolerables y adorables, se convierten en temibles excusas para ya no querer pasar mucho tiempo al lado  de quien antes considerábamos como “la mitad que nos faltaba”.
 
Hasta ahí todo estaba perfecto: iniciábamos una nueva vida enamorados, el corazón se llenó de alegría y esperanza. Pero con el pasar de los días, el simple gusto mutuo ya no resulta suficiente, al contrario, resulta monótono y agotador.
 
Sin embargo, lo más difícil no es sufrir una decepción de esta clase, lo más difícil es seguir queriendo ver un espejismo, es entonces cuando nos creemos con el derecho y el deber de cambiar a la otra persona a nuestro antojo, pues queremos materializar  la imagen que de él o ella construimos en un inicio, es aquí en donde creemos cosas como “mi pareja puede cambiar” o  “yo puedo hacer que mi pareja cambie”, lo cual es totalmente falso.
 
¿Qué nos hace creer que podemos cambiar a nuestra pareja? ¿Será que de verdad nos enamoramos de nuestra pareja o de la percepción que tuvimos de ella? ¿Nos gustaría que nos pidieran que cambiásemos para mantener una relación?
 
Nos enamoramos de la diferencia, pues ¿acaso tiene gracia enamorarse de tu reflejo en el espejo? Así que hay que tener en cuenta algo básico: todos somos UNICOS  y VALIOSOS, tanto quien se enamora de nosotros como nosotros mismos, y  todas tenemos derecho a “ser” como queramos sin reservas, tenemos derecho a que NOS AMEN TAL Y COMO SOMOS, SIN CONDICIONES  NI ADVERTENCIAS. Es cuestión de respeto y de lógica: si no acepto al otro tal cual es,  entonces ¿para qué quiero estar con esa persona? ¿Acaso puede construirse sobre terreno inestable algo estable?
 
Cuando decidimos entablar una relación con alguien, nos encontramos con alguien que ya está conformado como persona: tiene gustos, defectos, aficiones,  creencias, virtudes y costumbres, negar eso, sería negar el amor que decimos  sentir.
 
Intentar cambiar a nuestra pareja no es negocio, pierden ambos, y lo más consecuente, pierde la relación que estaba naciendo y se pierde el respeto por la pareja mas aun se pierde el respeto por nosotros mismos. Siempre debemos pensar en lo que queremos para nuestras vidas, así sabremos a quién debemos buscar. Nuestro corazón no se equivoca, y no acepta cambios o devoluciones
 
“NUESTRO CORAZÓN NO SE QUIVOCA YA QUE NUESTRO CORAZÓN SIEMPRE TIENE LA MITAD DEL SENTIMIENTO Y LA MITAD DE LA RAZÓN” 
Escrito por : SANDRA HUAMANCHUMO

viernes, 4 de enero de 2013

¿CÓMO SUPERAR EL SÍNDROME DEL NIDO VACÍO?


“Cuando los hijos se van de casa y nos quedamos solos de nuevo”
 
Cuando el último de los hijos se independiza y se va de casa, todo vuelve al punto cero. La pareja queda a solas, frente a frente. En ese momento hay tiempo suficiente para hablarse, amarse y disfrutar. Es la etapa de consolidación final de la pareja. Volver a elegirse, o no, definitivamente.
 
La soledad en pareja
La soledad y la incomunicación se pueden sufrir estando en pareja. Hay miles de personas que viven bajo el mismo techo con otras durante décadas y no se comunican de forma efectiva ni afectiva. Es decir, están en la misma casa pero se van distanciando en el amor, en los gustos.
 
Se mantienen unidos porque las circunstancias lo hacen tolerable, se mantienen ocupados criando hijos, trabajando, realizando proyectos que mantienen la ilusión de una unión que, en realidad, se está desgastando.
 
El problema es que es muy frecuente que la pareja no quiera reconocer la crisis y la disimule, hasta para ellos mismos, en la rutina y las ocupaciones. De ese modo, los conflictos, los desencuentros se van pasando hacia adelante sin enfrentarse.
 
Cuando los hijos se van, cuando llega la jubilación, cuando vuelve la calma y solo queda verse frente a frente, muchas relaciones se quiebran en mil pedazos porque ya no hay nada que las sostenga. Cada uno de los miembros de la pareja se desconoce. Ni siquiera se toleran en muchos casos. Es muy frecuente escuchar lo "molestos" que son los hombres en casacuando terminan con su etapa laboral activa. Sin embargo, esta debiera ser una de las etapas más felices e íntimas de la relación. Es el momento de descansar juntos y disfrutar.
 
Combatir el desencuentro
Antes de llegar a este momento, hay años de camino en el matrimonio en el que tomar recaudos. Intentar salvar desesperadamente una relación que lleva mucho tiempo muerta es una tarea muy dolorosa y estéril.
 
Por eso, es en el camino donde la pareja debe combatir cualquier sensación de rechazo, angustia, de abandono moral del otro y de sentimiento de falta de valoración.
 
Al principio de la vida en común es fácil mantener la atención y la sensación de bienestar y de adrenalina al lado del otro. Queremos en todo momento atraer y retener el amor de la pareja. Todo nuestro esfuerzo está puesto en ello. Con los años, la rutina y la confianza se apoderan de la relación, esto es bueno en muchos aspectos puesto que afirma los lazos que unen a dos personas, sería muy estresante vivir toda la vida como las primeras semanas de enamoramiento.
 
No podríamos hacer otra cosa que amar. Pero cuando esta rutina llega al tope máximo de expansión, el efecto de la comodidad pasa a aburrimiento, y de ahí, a distancia.
 
Cuando hay niños pequeños, proyectos y obligaciones, un simple ritual de acercamiento, un cariño al pasar, una relación sexual semanal y mecánica, pueden acallar la realidad, que es que la pareja se está distanciando y no se da cuenta. Para cuando lo hagan, quizá sea demasiado tarde.
 
Consejos para no perder la comunicación con la pareja
Los años de crianza de hijos y de mayor capacidad laboral son muy estresantes para la relación, pero hay algunas recomendaciones que pueden servir para mantenerse comunicados realmente como pareja:
 
1) Mantener siempre un espacio físico para la intimidad de la pareja. Sin hijos, sin trabajo, sin "mundo exterior". Puede ser el dormitorio, un lugar donde los dos puedan estar solos.
 
2) Aprovechar este espacio físico con un espacio temporal DIARIO para reencontrarse, charlar, compartir.
 
3) Conservar la vida sexual, el apetito por el otro. Seducir y ser seducidos es importante. No importa cuántos cientos de veces el otro ha visto nuestro cuerpo, es la actitud de deseo lo que no puede perderse.
 
4) Respetar las metas y proyectos del otro, estar al tanto y hacerlos propios sin invadirlos. Acompañar a la pareja en su crecimiento es fundamental para encontrarse al final del camino con las aspiraciones satisfechas.
 
5) Conservar una o dos tradiciones de la pareja como un código entre ambos donde no entrarán terceros. Unas vacaciones solos al año, un paseo semanal por el campo, una actividad lúdica compartida.
 
6) Sentido del humor y del amor. Durante una relación de años va a haber momentos amargos. Eso es inevitable. Aprender a reírse juntos establece una unión mucho más fuerte de lo que parece. El humor de la pareja es uno de los condimentos principales del amor de esa pareja.
 
Al principio de una relación la pareja comienza sola. Después vienen los hijos, las costumbres, las obligaciones que constituyen una vida familiar. Pero no hay que confundir la pareja con la familia. Al final del camino serán los ojos del otro los que estén ahí y todo lo demás es transitorio. Entonces, en vez de preguntarte en ese momento "¿Qué hago aquí con esta persona?" es preferible ser consciente de lo que sentimos en cada paso de la vida conyugal. Si en determinado momento es necesaria una terapia de pareja o un replanteo, es preferible hacerlo cuando aún hay tiempo, por muy doloroso que sea "abrir los ojos" a la realidad de una crisis. 
Escrito por : ARTURO ENRIQUEZ 

jueves, 3 de enero de 2013

¿QUÉ TIENEN EN COMÚN EL SEXO ORAL Y LA LLEGADA DEL HOMBRE A LA LUNA?


Las oportunidades para el sexo no deben tomarse a la ligera. Hay quienes aguardan tiempos extensísimos o hazañas casi imposibles que han de cumplirse para lograr un cometido sexual.La historia más hermosa y sugestiva en este sentido viene del sitio menos esperado. "Buena suerte, señor Gorsky", es una frase raramente citada aunque fue proferida minutos después de que Neil Armstrong exclamara la frase más escuchada y mentada que el mismo nombre de la Coca-Cola: "Un pequeño paso para el hombre, un gran salto para la humanidad".
 
Cuando la dijo los organismos de inteligencia se volvieron locos por años buscando en el programa espacial ruso a un tal Gorsky, los espías americanos en la Unión Soviética se dedicaron a Gorsky y hasta el Senado hubiera podido nombrar la Comisión Gorsky. Se pensó que era un mensaje codificado de Armstrong, de quien se llegó a sospechar que también era un espía ruso. A la incomprensión y a la sorpresa general se debía sumar, evidentemente, el silencio total de Armstrong sobre el incidente.
 
El misterio habría de durar 26 años, hasta que el 5 de julio de 1995, luego de una conferencia, un terco reportero repitiera el interrogatorio del caso. Al parecer, el pobre de Gorsky ya había muerto y el astronauta se sintió en libertad de responder. En alguna ocasión, siendo un niño, Armstrong jugaba béisbol con su hermano mayor. La bola se salió de su patio y el joven Neil tuvo que trepar la tapia del jardín del vecino para recuperarla. La bola había caído cerca de la habitación del dueño de casa -un emigrante ruso o descendiente de emigrantes rusos-, el señor Gorsky, y su esposa.
 
No arribó en peor momento, pues fue testigo presencial de una escena sexual en la cual Gorsky le pedía sexo oral a su mujer siendo que esta se negaba a darle ese placer. Al momento de agacharse a recoger la bola, Armstrong alega haber escuchado algo que iba más o menos por las siguientes líneas: "¡Sexo oral!, ¡Sexo oral, dices! Mira, ¡te daré sexo oral el día que el chico de al lado camine sobre la Luna!"... Y años más tarde, el 21 de julio de 1969, contra todo pronóstico y los más sensatos cálculos y deseos de la recatada señora Gorsky... Bueno, el chico de al lado caminó sobre la Luna.
 
Solo imaginar a la señora Gorsky, indignada y silenciosa, bajándole la cremallera a su esposo mientras las imágenes de la televisión mundial que mostraban a Neil caminando sobre la Luna se reflejaban en los anteojos de Gorsky. Los detalles, todo, la cara de satisfacción silenciosa del ruso (especulo cuando me la imagino, claro), la vergonzante resignación de la esposa, Armstrong a 384 mil kilómetros de la Tierra pensando en el sexo oral del vecino. Hay historias demasiado buenas para ser ciertas. Pero así confluyeron las extrañas circunstancias para fabricar esta.
 
El caso Gorsky es sin duda una de las grandes historias sexuales no contadas de nuestros días. Y un recordatorio de que cuando no se quiera satisfacer una apetencia sexual, es mejor no hacerlo depender de ningún evento, por improbable que parezca, porque, como bien decía mi padre, no hay fecha que no llegue ni plazo que no se cumpla.
 
 
Artículo publicado por :  Ps LUIS AVILA VERA 

miércoles, 2 de enero de 2013

¿QUÉ ES LA HOMOSEXUALIDAD EN PSICOLOGÍA?


Una de las polémicas que subsiste en las conductas humanas, es aquella que se ocupa de determinar qué es la homosexualidad. A lo largo de la historia, la homosexualidad ha sido tratada de diferentes maneras, aceptada y rechazada. Existen diversas posturas psico-evolutivas que intentan determinar su origen.
 
La homosexualidad ha tenido diferentes situaciones a lo largo de la historia, siendo aceptada y negada sucesivamente. Los factores que inciden en la elección de la sexualidad son múltiples, por lo tanto, no podemos analizarla desde un único punto de vista.
 
La homosexualidad ha estado presente desde la antigüedad, y su nombre deriva de los términos griegos homoios- igual o semejante, y sexus-vocablo que se refiere al sexo.
 
Existe una polémica en torno a la definición de qué es la homosexualidad como una enfermedad. La Organización Mundial de la Salud en 1990, retiró a la homosexualidad del listado de enfermedades. La Asociación Americana de Psicología (APA) se ha pronunciado en 1973, contraria a las terapias correctivas, pero en su Manual de diagnóstico, plantea la diferencia entre homosexualidad egodistónica, donde la persona experimenta conflictos con su tendencia homosexual, y la homosexualidad egosintónica, donde no se padece la situación, sino que se siente como una elección disfrutable.
 
Para la antropología, la homosexualidad es una constante cultural, pues se ha encontrado en toda clase de pueblos y no depende de valores religiosos. Ya en la antigua Grecia se practica el pansexualismo, culto al amor y erotismo, donde no había una homosexualidad exclusiva, y la presencia de esta, se basaba fundamentalmente en el desprecio por la mujer (misoginia), por considerarla inferior.
 
Los romanos continúan con esta costumbre. Aunque debe tomarse en cuenta que las crónicas que describen estas costumbres, pertenecen a las clases dominantes, que son las que escriben la historia, pero no queda constancia que de fueran prácticas universales.
 
Qué es la homosexualidad. Desarrollo evolutivo:
Quedan registros de la existencia de la homosexualidad desde el año 5 aC. En algunas culturas, como la de la tribu Batak en Sumatra, la homosexualidad es reforzada como un período normal en la adolescencia.
 
Una de las cuestiones más polémicas está en la no determinación de qué es la homosexualidad, como un hecho de origen biológico o conductual. También resulta problemática la definición como enfermedad o no. Este aspecto ha sido abordado con bastante intensidad por la psicología, la que inicialmente sustentaba el análisis en la premisa de que la heterosexualidad era lo natural y bueno.
 
A mitad del siglo XX se da un vuelco en la definición, que adopta connotaciones científicas, dando distintas explicaciones teóricas sobre el tema, teorías biológicas que enfatizan las características genéticas, neuroanatómicas y fisiológicas, también están las teorías psicológicas, que se fundamentan en la experiencia de vida de la persona. Al respecto, a principios del siglo XX se plantearon terapias para el tratamiento, como las terapias correctivas, que emplean el castigo y el reforzamiento positivo, los tratamientos eméticos, tratamientos hormonales, terapia psicoanalítica, basada en las teorías freudianas, donde se explicita los conflictos vividos por el sujeto, terapias religiosas, terapias morales, incluso, en casos extremos, se llegó a la práctica de cirugías cerebrales, destruyendo parte del hipotálamo, para controlar el comportamiento sexual.
 
Anteriormente al siglo XX, la homosexualidad era tratada en Occidente, como un pecado y era severamente castigada.
 
Según el enfoque psicoevolutivo, derivado de la teoría darwiniana de selección natural y adaptación. La selección natural da valor de supervivencia casi todas las características de la especie. Reconoce Darwin entonces, que la capacidad de reproducirse de una población, es mayor de lo necesario para el mantenimiento de la misma, y solo algunos individuos llegan a la madurez sexual. Son estos animales los que sobreviven y están mejor equipados para la vida en su medio ambiente, y son los que dejan descendencia, la que estará mejor adaptada.
 
La adaptación puede manifestarse a través de dos tipos de conducta: las respuestas innatas y las respuestas aprendidas.
 
Por tanto, el enfoque psicoevolutivo determina que se han producido cambios en el cuerpo humano a través de la historia, pero que también lo ha hecho el comportamiento. De este modo, afirman que cualquier comportamiento que se mantenga en el tiempo, debe ser provechoso para el desarrollo de la especie, como la capacidad de aprender de la experiencia y las emociones.
 
El etólogo y zoólogo británico Desmond Morris, analiza al ser humano como a un animal y plantea que la homosexualidad es una anormalidad funcional, desde el punto de vista de la adaptación, y esto funcionaría como regulador de la población. La homosexualidad sería una defensa contra la reproducción excesiva. Por tanto, según Morris, se dispara a medida que aumenta la población. Si además se suman a los homosexuales, los estériles y los célibes voluntarios, se produce un control natural de la población.
 
Hay estudios biológicos que muestran diferencias entre homosexuales y heterosexuales, por la estructura cerebral, la exposición a hormonas prenatales y otras características.
 
Se ha descubierto que los varones homosexuales poseen niveles de andrógenos menores que los heterosexuales.
 
Las investigaciones de LeVay, apuntan a una diferencia en la zona de la parte inferior del encéfalo, que en las mujeres es menor que en los hombres, se trata del núcleo intersticial del hipotálamo 3 (INAH3). Y en los estudios que realizara a principios de la década de 1990, estudió esta región cerebral en homosexuales fallecidos de SIDA, comprobando que era menor que en hombres heterosexuales. 
Escrito por : CARLOS MELLÁN MENÉNDEZ

domingo, 30 de diciembre de 2012

LA FILOSOFIA DE LA RESIGNACION DERROTISTA


PENSAMIENTO TIPO – SIEMPRE: se sustenta en la Creencia: “estado de cosas actual ya esta establecido y es incambiable”, Creen que el cambio esta mas allá de su poder.
 
Creen erróneamente que es inútil intentar algún cambio,  se utiliza la palabra siempre para defendernos o excusarnos por nuestra actitud hacia el cambio o para explicar  un fracaso.
 
AL UTILIZAR LA PALABRA SIEMPRE, estamos diciendo que no tenemos control sobre las cosas y situaciones que nosotros creemos ha sido y que siempre serán de una cierta manera y para darnos razones para evadir nuestra poca disposición para luchar por promover cambios.Nos decimos que no-podemos cuando lo que debemos decir es que no-queremos.
 
Seligman: menciona que “Cuando las personas ya no pueden controlar ciertas situaciones experimentan un estado de desesperanza”.
No inician ninguna conducta que podría ayudarles a volver a ganar control de las situaciones.
 
La persona se vuelve pasiva, aceptan las amenazas y castigos físicos y psicológicos adoptando: la filosofía de la resignación derrotista.
 
Aceptan las circunstancias negativas de su vida con pasividad, asumiendo que su situación siempre ha existido y existirá como es el presente sin embargo “Con esfuerzo sincero y planificación racional podemos iniciar la acción y los cambios de situaciones para mejorar”.
 
Las conductas, actitudes y sentimientos de desesperanza son como mitos o creencias irracionales que nos impiden progresar y crecer como seres humanos y nos impiden solucionar problemas y situaciones en forma efectiva racional y como personas adultas.
 
Estas creencias perpetúan nuestra situación al sabotear nuestros intentos de cambio y acción positiva.
 
MITOS
“Lo que dice la profesora no me da la seguridad de que las cosas cambien”: cada quien cosecha lo que siembra, una participación desanimada resultara en un éxito mediocre.
 
“Yo se que esto no va a funcionar”: Profecías autorealizantes. Si Ud. Cree que su meta es inalcanzable, ella lo será. Hay que poner esfuerzo sincero para obtener la evidencia de los resultados positivos. No gaste 90% en hacer algo respecto de sus problemas. Recuerde que la actitud “esto va a funcionar conmigo” también puede ser una profecía auto-realizante.
 
Las mejoras llegan con la práctica, el cometer errores es natural al iniciar la destreza de tomar decisiones y resolver problemas racional y eficazmente.
 
Hay personas que han estado en terapias, asociaciones, institutos, han leído muchos libros de auto-ayuda, etc. Pero el cambio no es mágico, debemos poner el esfuerzo necesario hasta producir los cambios.
 
El hacer, el desear, cuando hacemos estamos activos, cuando deseamos somos pasivos. Es fácil desear, más efectivo hacer. No desee mejorar sus situaciones problemáticas o incomodas, empiece a planificar metódicamente las mejores alternativas de acción y actué inmediatamente.
 
La “cura” y/o la inmunización contra la desesperanza según Seligman es:
Iniciar conductas de éxito para que se de cuenta que el iniciar la acción tiene resultado en “cambiar las circunstancias”
Iniciar acciones en forma planificada y/o racional para maximizar las oportunidades de éxito proveen alivio contra la desesperanza. Una vez que comencemos a actuar y a tener éxitos iniciales aunque modestos, nos crearan la expectativa de que debemos asumir conductas de esperanza aún frente al fracaso.
 
Empezar actuar de inmediato: Producir alternativas racionales a través del proceso de toma de decisiones y practicarlas a la mayor brevedad con actitud optimista.
 
El solo hecho de iniciar acción es “curativo” para empezar a desechar la apatía y la resignación derrotista que produce la desesperanza.
 
Comenzar con problemas o situaciones de menor importancia: donde el éxito sea más seguro. Lo que permitirá edificar la confianza necesaria para enfrentar las situaciones más problemáticas.
 
DESESPERANZA VS AUTOAFIRMACION: “Destreza que busca mantener o aumentar el éxito en situaciones interpersonales a través de la expresión de sentimientos, deseos o necesidades aun cuando esa expresión podría conllevar el riesgo de fracasar”
La carencia de asertividad es equivalente a estar desesperanzado. 
Escrito por : DANIEL QUEZADA REBAZA

sábado, 29 de diciembre de 2012

¡A REÍRSE MÁS!


Al despertar, estírese bien. Antes de pararse de la cama, respire, abra los brazos todo lo que pueda y comience a reírse…¡jajajajaja!; Hágalo por 15 minutos. ¿Cómo se siente? Mejor ¿Verdad? No es ninguna locura!
 
La “RISA” es la medicina más BARATA que existe en el mundo, y sería conveniente que psicólogos, psiquiatras, médicos, enfermeras, trabajadores sociales y odontólogos, "tuvieran la capacidad de transmitir ese elemento, primordial para la salud pública.
 
Cuando una persona ríe, es menos proclive a enfermedades físicas y psicológicas; en tanto, los pacientes bajo tratamiento de risoterapia pueden reducir, hasta en un 60 por ciento, el tiempo de recuperación.
 
Si reímos las tres sustancias químicas del estrés disminuyen: el cortisol, en un 39 por ciento; la adrenalina, hasta en un 70 por ciento, y el dopac, en 38 por ciento.
 
Fisiológicamente, provoca que el cerebro produzca betaendorfinas, morfinas naturales del organismo que relajan, combaten la depresión, tranquilizan, disminuyen el dolor y estimulan el sistema inmunológico.
 
La risa es, en esencia, festiva; quien no la cultiva de manera cotidiana y ordinaria, pierde la esencia misma de la vida: la capacidad de disfrutarla.
 
BENEFICIOS:
  • Los efectos en nuestra mente:
Elimina el stress: Al producir endorfinas y adrenalina que elevan el tono vital y nos hacen sentir más despiertos.  
Alivia la depresión: Estamos más receptivos y vemos el lado positivo de las cosas.  
Exteriorización: A través de la risa exteriorizamos emociones y sentimientos.  
  • La risa y sus efectos en nuestro cuerpo:
Ejercicio: Con cada carcajada movemos unos 400 músculos, incluidos algunos del estómago que sólo se pueden ejercitar con la risa. 
Limpieza: Se lubrican y limpian los ojos con lágrimas. La carcajada hace vibrar la cabeza y se despeja la nariz y el oído. 
Oxigenación: Entra el doble de aire en los pulmones. 
Analgésico: Se liberan endorfinas. Por eso, cinco o seis minutos de risa continua actúan como un analgésico. 
Rejuvenecedora: Rejuvenece al estirar y estimular los músculos de la cara. 
Previene el infarto: Fortalece el corazón y los pulmones. 
Mejora el sueño: Generan una sana fatiga que elimina el insomnio.
 
TOMA NOTA:
  • La risa como fuente de salud se menciona en la Biblia, donde es posible leer: “Un corazón alegre es como una buena medicina, pero un espíritu deprimido seca los huesos”.
  • La filosofía china del tao también practica la risa. Un viejo consejo chino dice que para estar sano hay que reír treinta veces al día, y al respecto los expertos afirman que con tres veces al día es suficiente siempre y cuando sea por más de un minuto cada una.
  • En la India, se fomenta la meditación de la rosa mística que consiste en nueve días con tres horas diarias de risa.
  •  Cierta escuela budista enseña técnicas para caminar sonriendo y dice que se trata de algo tan beneficioso como la meditación.
  • Algunos libros hindúes hablan de la meditación con risa porque es una técnica basada en mundo interior, es un medio para conocerse internamente y que ayuda a estar más consciente del mundo.
  • Hay una creencia hindú que asegura que una hora de risa tiene efectos más beneficiosos para el cuerpo que cuatro horas de yoga.
  • Los Jasidim eran unos maestros religiosos que entendían que la religión no podía ser algo triste y por eso le inyectaron buen humor a la vida, bailes y canciones a los ritos religiosos.
  • Los pueblos más perseguidos tienen un sentido del humor muy desarrollado, y ese es el caso del pueblo judío.
  • Los enfermos de sida o de cáncer tienen una mayor resistencia a la enfermedad cuanto mejor es su estado anímico. Por esta razón, en Canadá, específicamente en Ottawa, los atienden con sesiones de risoterapia.
  • Organizaciones como Médicos sin Fronteras y Payasos sin Fronteras han hecho de la risa una forma de trabajar con personas que han perdido la sonrisa. La utilizan como terapia para superar algunos problemas de tipo psicológico o de otra naturaleza.
  • El psiquiatra William Fry, quien ha estudiado los efectos de la risa por más de 25 años; asegura que tres minutos de risa intensa equivalen en salud  a cerca de diez minutos de remar enérgicamente. Asimismo se dice que un minuto de risa diario equivale a 45 minutos de relajación.
Como observaras la risa es una de las emociones más lindas de compartir con otros. Creemos que no todo en la vida es trabajo, dinero y preocupaciones; también debe haber momentos de diversión y risas necesarios para sentirnos sanos, felices y que nos den la fuerza para continuar con las labores cotidianas.
 
El sonido de la risa no distingue razas, religiones, culturas ni idiomas. Tú puedes contagiar la risa a cualquier persona que quieras, y ellos a ti.
 
¡¡¡Aprovecha la energía positiva de la risa para lograr tus propósitos en la vida!!!    
Escrito por : FLOR SEGA ZAMBRANO

viernes, 28 de diciembre de 2012

LA TIRANÍA DEL EGOCENTRISMO


En psicología, egocentrismo es la característica que define a una persona que cree que sus propias opiniones e intereses son más importantes que las de los demás.
 
El término deriva del latín ego, que significa "yo".
 
Si tanto daño nos hacen los conflictos emocionales, ¿Por que criticamos y juzgamos a los demás? ¿Por que nos peleamos tan a menudo? ¿Por qué odiamos a otras personas? Y en definitiva, ¿por que tenemos enemigos? La cierto es que llevamos a cabo todas estas conductas tan destructivas porque carecemos de la comprensión y el entrenamiento necesarios para relacionarnos de forma mas eficiente con la gente que nos rodea.
 
Prueba de ello es que solemos creer que los demás pueden herirnos emocionalmente si dicen o hacen cosas con las que no estamos de acuerdo. Pero eso no es del todo cierto. La causa de nuestro sufrimiento emocional no esta fuera, sino dentro: es nuestra reacción a lo que los demás dicen o hacen. Y esta reactividad se desencadena como consecuencia de ver e interpretar lo que nos sucede de forma egocéntrica. Es decir, queriendo que los demás se amolden a nuestros deseos, necesidades y expectativas. A este egocentrismo también se le conoce como "encarcelamiento psicológico" y es la causa última de todo nuestro malestar. Además, debido ala reactividad y la negatividad creada por nuestras interpretaciones egocéntricas, vamos dañando nuestro interior con interpretaciones quizás equivocadas. Y eso nos sumerge en un circulo vicioso, cuanto mas egocéntricos somos, mas tristeza, ira y miedo albergamos en nuestro interior. Y a su vez, todas estas emociones negativas alimentan nuestro egocentrismo.
 
Dicho de otra manera: nuestro estado de ánimo condiciona la percepción que tenemos de lo que nos pasa, y esta interpretaci6n subjetiva de nuestras circunstancias condiciona nuestro estado de ánimo. Por eso llega un punto en que nuestro malestar nos impide literalmente establecer relaciones pacificas y armoniosas con los demás.
 
''Ámame cuando menos lo merezca porque es cuando mas lo necesito" (proverbio chino)
 
Para mejorar nuestras relaciones con los demás, primero hemos de hacer las paces con el único enemigo que hemos tenido, que tenemos y que podemos seguir teniendo a lo largo de nuestra vida. Y para conocerlo basta con que nos miremos en el espejo. Al tomar consciencia de que somos cocreadores de lo que sentimos y experimentamos en nuestro interior, empezamos a asumir la responsabilidad de sanar las heridas emocionales causadas por nuestras interpretaciones y reacciones egocéntricas.
 
A lo largo de este proceso de autoconocimiento y desarrollo personal, nos damos cuenta que somos esclavos de nuestra reactividad no somos dueños de nuestra actitud ni tampoco lo somos de nuestra conducta. Lo que si abunda es la ignorancia de no saber quienes somos y la inconsciencia de no querer saberlo.
 
Muchas veces los individuos egocéntricos se convierten en victimas, creyendo que pueden manipular a sus parejas, amigos o familia solo viendo sus intereses y buscando satisfacer sus anhelos.
 
 Y lo cierto es que cuanto mas egocéntricos somos, mas sufrirnos. Y que cuanto mas sufrimos, más problemas y conflictos tenemos con los demás. Para arrancar de raíz nuestros conflictos, emocionales hemos de aprender a aceptamos a nosotros mismos tal como somos. Al disolver a nuestro enemigo interno por medio de la comprensión y el amor, dejamos de proyectar nuestra oscuridad hacia el exterior. Ya no necesitamos falsos enemigos con los que luchar y a los que culpar de nuestro malestar. Cuando conectamos con nuestro bienestar interno, empezamos a interpretar lo que nos sucede con más objetividad y a ver a los demás con más neutralidad. Cuando logramos apaciguar nuestra mente, nuestro cuerpo y nuestro espíritu, comprendemos que lo que sucede es lo que es y lo que hacemos con ello es lo que somos.
 
"No vemos el mundo como es, sino como somos nosotros” Mahoma. 
Escrito por : GIOVANNA VALLEJOS FLORES 

jueves, 27 de diciembre de 2012

SER VALIENTE


Ser valiente es, principalmente, querer conocerse bien uno mismo para poder enfrentar los miedos o lo repetitivo de nuestras vidas; para poder encontrar qué nos daña y modificarlo si es posible. Y siempre es posible. Porque atascarse en la conformidad y en la resignación con el carácter de uno para repetir en círculos historias de vida no es más que amoldamiento y sumisión, y eso, desde luego, no es ser valiente.
 
Ser valiente es, para mí, reconocer que uno se equivoca, que uno comete errores, que uno falla. Enfrentarse a los fallos propios (y a los ajenos) y extraer conclusiones, disculparse ante quien haya sido afectado por ellos y procurar enmendar los resultados de nuestros yerros es una muestra de valentía de la que no todos pueden presumir.
 
Ser valiente es creer que uno es cobarde y, sin embargo, no desfallecer en la lucha cotidiana y enfrentarse a nuestros miedos, a nuestras heridas mal cicatrizadas, a nuestras dudas para seguir adelante.
 
Algunos creen que ser valiente es escoger el camino difícil. En ocasiones, la valentía viene dada precisamente por la capacidad de seguir en el sendero por el que vamos, sabiendo que sólo se puede caminar hacia adelante, que no es posible la vuelta atrás y que cualquier encrucijada no va a llevarnos antes a donde queremos llegar. Pero, puesto que en realidad tantos obstáculos inesperados podemos encontrarnos en el camino que creemos seguro, ¿no es ser valiente seguir en él y descubrir lo que nos ofrece? En otras, sí, debemos dar un giro, frenar y decidir si seguir el viaje por esta ruta o escoger otra que no sabemos dónde acaba. Ser valiente es, entonces, ser lo suficientemente perspicaz como para saber escoger la opción correcta; y si fallamos, volvemos al punto anterior, el de subsanar los errores.
 
Ser valiente no es meter la mano en la boca del león, sino ser capaz de hacer oídos sordos a los imprudentes que nos incitan a que lo hagamos, que nos espolean e intentan manejarnos a su antojo. Decir que no es mucho más valiente que decir que sí tantas veces.
 
Ser valiente es, creo, vivir la vida tomando decisiones de las que uno puede arrepentirse pero no lamentarse cuando lleguen los resultados; vivir con las cicatrices y las huellas que dejan los golpes; enfrentarse a cada nuevo día con nuevas esperanzas, aun cuando hubiese pocos motivos para ellos; levantarse tras cada caída, sacudirse el polvo de los pantalones y seguir caminando. Ser valiente no es no quejarse cuando haya motivos, sino hacerlo buscando soluciones. Ser valiente no es guardarse para uno su dolor si tiene quien le ayude a compartirlo, sino ser capaz de aceptar el abrazo y el afecto de quienes le quieren. Ser valiente es ser, a veces, orgulloso, y estar orgulloso de uno mismo. Ser valiente es vivir la vida mirándola de frente, enfrentándose a ella o dejándose mecer por ella en función de nuestras propias necesidades; conocer cuáles son, claro, y tomar decisiones arriesgadas. Ser valiente es, en fin, vivir. 
Escrito por : MILAGROS BAZÁN LÉVANO 

domingo, 23 de diciembre de 2012

LA DESESPERANZA APRENDIDA Y LA FUERZA DEL OPTIMISMO


A mediados de la década de los ochenta unos experimentos con conejillos de Indias y perros hicieron otros aportes interesantes al estudio del optimismo, al demostrar la relación entre el sentido de controlar la suerte en circunstancias adversas y la esperanza.Richard Morris, profesor de Neurociencia de la Universidad de Edimburgo, interesado en la memoria de los roedores, llevó a cabo en su laboratorio un experimento que constaba de dos pruebas consecutivas.Previamente había escogido al azar dos docenas de conejillos de Indias o "cobayas".
 
En la primera pruebaintrodujo a la mitad en un estanque de agua enturbiada con un poco de leche, para que no vieran unoscuantos montículos que había colocado en el fondo.
 
Estos eran los cobayas "con suerte", porque mientras braceaban para flotar se podían apoyar y descansartemporalmente en los promontorios ocultos en el fondo del estanque, antes de proseguir su marcha en buscade una salida.
 
A la otra docena de cobayas los metió en un estanque similar pero sin los montículos. Estos conejillos"desafortunados" no tenían más remedio que nadar sin descanso para no ahogarse.Después de un buen rato, Morris sacó a todos los exhaustos animalitos del agua para que se recuperaran y después les hizo la segunda prueba: El investigador echó a los 24 cobayas en el estanque que no teníamontículos en el fondo.
 
Mientras los cobayas del grupo "con suerte", a los que en el primer experimento les había tocado el estanquecon montículos para apoyarse, nadaban a un ritmo tranquilo, al grupo de cobayas "desafortunados"chapoteaba desesperadamente sin rumbo. Justo antes de ahogarse, Morris los rescató uno a uno y los devolvió a sus jaulas, extenuados yprobablemente sorprendidos de estar vivos.
 
Cuando el investigador calculó los minutos que los cobayas se habían mantenido a flote, descubrió que loscobayas "con suerte" habían nadado más del doble del tiempo que los "desafortunados".Su conclusión fue que los cobayas "con suerte" nadaron más tranquilos y durante más tiempo porquerecordaban los invisibles montículos salvadores de la primera prueba, lo que los motivaba a buscarlas con la"esperanza" de encontrarlas.
 
Por el contrario, los cobayas que durante la primera prueba no habían encontrado apoyo alguno, teníanmenos motivación para nadar y hasta para sobrevivir. Mientras tanto, en un laboratorio de la Universidad de Pensilvania, el profesor Martin Seligman estudiaba conun método parecido el comportamiento de perros que habían sido expuestos a diversas situacionesestresantes.Seligman formó dos grupos de canes elegidos al azar.
 
Metió al primer grupo en una jaula de metal en la quelos animales recibían molestas descargas eléctricas cada pocos segundos. Hiciesen lo que hiciesen, lospobres perros no podían escapar. Al otro grupo los introdujo en una jaula igualmente electrificada, pero de la que los perros escapabanempujando con el morro un panel que tenían enfrente.
 
En un segundo experimento Seligman puso a todos los perros en una jaula electrificada de la que podíansalir saltando una pequeña pared.Mientras que el grupo de canes que en la primera prueba había logrado controlar los calambres se liberabaen pocos segundos, los otros perros permanecieron inertes y no hacían esfuerzo alguno por huir de latortura. Seligman calificó de "indefensión" la reacción de estos perros pasivos y sufridores, y pensó que los animaleshabían aprendido en el primer experimento a sentirse indefensos.
 
En consecuencia, en situacionesposteriores de adversidad no consideraban la posibilidad de controlar su suerte.En cierta manera, se habían convertido en perros desesperanzados, "recordaban lo ocurrido en la primeraprueba y daban por hecho que sus respuestas no servirían para nada, por lo que ¿para qué intentarlo?",especuló Seligman.
 
El investigador también observó que estos canes "pesimistas" con el tiempo también sufrían másenfermedades físicas y morían antes que los perros que no habían experimentado la situación deindefensión.
 
En poco tiempo, diversos científicos de Europa y USA lograron demostrar que el fenómeno de "indefensiónaprendida" también se podía producir artificialmente en las personas. Por ejemplo, estudiantes universitarios a quienes se les pedía que resolvieran problemas que, sin ellossaberlo, no tenían solución, mostraban en exámenes posteriores menos interés en resolver problemassolubles que los compañeros que no habían participado en la frustrante experiencia anterior.
 
Hoy está comprobado que las personas que disfrutan de un razonable sentido de control sobre suscircunstancias, y consideran que ocupan "el asiento del conductor" en sus vidas, se enfrentan máspositivamente a los problemas que quienes piensan que no controlan sus decisiones o que estas no cuentan.La psiquiatra de la Universidad de Columbia, Susan Vaughan, basándose en numerosos casos clínicos,concluyó que las personas que se imaginan que tienen control atenuan mejor sus emociones negativas,incluso en situaciones de intensa ansiedad.
 
En un curioso experimento realizado por William Sanderson, psicólogo de la Universidad de Rutgers, 20enfermos de ataque de pánico se prestaron voluntariamente a respirar aire contaminado con dióxido decarbono (un gas que provoca los síntomas de pánico).Antes de comenzar el experimento, a la mitad de los participantes Sanderson les hizo creer (falsamente) queactivando una pequeña llave podrían controlar en todo momento la cantidad de gas tóxico que aspiraban.
 
Ala otra mitad de voluntarios se les advirtió de que no tendrían control sobre la composición del aire.Al final de la prueba, aunque ambos grupos habían inhalado la misma proporción de dióxido de carbono, sóloel 20% de los pacientes que imaginaban que tenían control sufrieron ataques de pánico. El 80% de los quepensaban que no controlaban el aire que respiraban experimentaron ataques.
 
El sentimiento persistente de indefensión en situaciones de adversidad socava la esperanza, ensombrece la perspectiva de la vida y daña el optimismo de la vida. Y para el que no siente esperanza no es posible que vea las oportunidades y posibilidades de cambio, aunque las tenga enfrente.   
Publicado por : OSCAR MIRANDA 

sábado, 22 de diciembre de 2012

TE PERDONO, PERO NO QUIERO REGRESAR A TU LADO


Nos pueden hacer daño pero no cuesta trabajo dejar de amar. Aun así, aprendemos a reponernos y salir adelante, incluso llegando a perdonar a quien nos lastimó.
 
Pero perdonar no quiere decir regresar con quien nos hizo daño. El perdonar significa que ese mal momento ya pasó, pero no contiene una cláusula de permanencia que nos obligue a regresar con quien nos hizo sentir mal.
 
¡Cuán inspiradas se tornan esas canciones que casi de rodillas piden perdón por un error que causó una gran herida a un ser que supuestamente se amaba! Nos prometen mil y un cambios, nos dan muchas justificaciones, nos juran reparar el daño…  Pero ya nada es igual, no podemos rebobinar nuestro corazón y borrar aquel episodio de dolor y decepción.
 
Dicen que si no regresas con aquel que te lastimó, entonces es porque no has perdonado, porque aún guardas rencor y por ello no quieres volver al mismo paisaje.
 
Pero ¿a quién se le ocurre que perdonar es sinónimo de sacar un bisturí y volver a poner las cosas donde estaban antes de la herida daño y seguir adorando a quien fue nuestro verdugo?
 
Perdonar no es sinónimo de regresar, el perdonar lejos de las telenovelas historias que afirman en el inconsciente colectivo esa creencia de que tras los peores atropellos llega la felicidad, no involucra acabar con nuestra dignidad y autoestima, el perdonar significa un desapego del pasado y sus dificultades, un reconocimiento al camino que  tenemos enfrente en lugar de revolcarnos en nuestras tristezas.
 
Perdonar es un acto de altruismo, pero no siempre viene acompañado de reincidencia. Nuestras ex-parejas pueden llegar a creer que si no regresamos con ellas es simplemente porque queremos humillarles, porque antes de regresar con ellos queremos que nos rueguen y nos imploren por amor.
 
Pero la verdad es que nosotras sabemos qué es lo que significa humillarse por un traguito de amor, nosotras sabemos la tristeza que se siente ver el cómo las personas que amamos se alejan de nuestra  alma sin remedio alguno, razón por la cual no le deseamos el mismo mal ni siquiera a quien nos hizo sufrir.
 
Quienes nos tuvieron un día a su lado compartiendo el azul del cielo, deben saber que nosotras les agradecemos por los aprendizajes que con sonrisas o lágrimas obtuvimos de ellos, que gracias a su presencia le encontramos un nuevo sentido a nuestras vidas, que sabemos que se han arrepentido por las heridas que nos ocasionaron, pero que también sabemos que no les podremos volver a mirar con los mismos ojos, no porque les tengamos algún resentimiento, sino porque nuestros sentimientos han cambiado y nos hemos dado cuenta de que ninguno de los dos hubiese sido feliz en una relación que adolecía de correspondencia.
 
Nosotras deseamos ser felices a plenitud y quien nos hirió ya no está en nuestros planes, no por obstinación sino por sensatez. Aceptamos que como seres humanas tenemos debilidades y que no en todas las oportunidades tenemos plena conciencia de las consecuencias que nuestros actos pueden traer, pero a pesar del arrepentimiento, nuestro corazón ya se partió en incontables pedacitos y debemos lidiar con ello. La constancia a veces no es una virtud, por ello debemos ser muy claras con nuestras ex-parejas y decirles:
 
“Yo te perdono, pero no puedo regresar contigo. El dolor fue la luz que iluminó mi vida y me  hizo darme cuenta que no hubiese podido compartir contigo un “para siempre”. Eternas gracias te doy por lo bueno y lo malo, por lo bello y lo difícil… Perdonarte no ha sido sencillo, todos los días, antes de dormir, entre lágrimas y sollozos le rogaba al cielo para que mi corazón no odiara a quien un día amó con tanta fuerza, supongo que la repetición hizo que se solidificara mi deseo y hoy te digo que no te amo y no deseo regresar contigo, no para humillarte, sino para que conozcas la verdad de mi alma.”
 
Depende de nuestra lucidez alejarnos a tiempo. Nos quedaremos con todo lo bonito que nos regalaron y quemaremos todo lo que nos hizo daño y ahora le hace daño a quien no nos valoró. No podemos rechazar la oportunidad de construir una nueva vida lejos de quien nos hizo vivir dentro de la tormenta.
 
No se trata de desearle el mal a nadie, pero quien hace daño no puede pretender que todo le sea favorable, porque cada quien recibe lo que ha forjado, tú solo debes dedicarte a recomponer los sentimientos que un día se rompieron. 
Publicado por : SANDRA HUAMANCHUMO