jueves, 13 de diciembre de 2012

SITUACIONES INCONCLUSAS


Un tema muy interesante de ser considerado por los que se han identificado en pro de su crecimiento personal y en alguna forma, se apoya en  los conocimientos, herramientas, que la Teoría de la Gestalt proporciona. 
Justamente, sobre la relevancia del tema, nos aporta Alejandro Celis, que recordemos, no olvidemos,  que el término "asunto o gestalt inconclusa" fue acuñado, en su acepción psicoterapéutica, por Fritz Perls, principal exponente de la Terapia Gestáltica. El tema, a juicio del autor y debido a su importancia en la salud y bienestar psicológicos, merece un nuevo examen y reformulación. Se examina el concepto en forma universal -sin hacer distinciones entre las perspectivas de terapeuta o de paciente-, la forma en que se generan los asuntos inconclusos, las vivencias que implican, las formas de detectar su presencia y sus efectos.
 
Por lo que a mi criterio podría hacerse frente a esas situaciones teniendo como consigna:“sueña como si fueras a vivir eternamente y vive como si fueras a morir hoy”
 
El tema de los asuntos inconclusos o gestalts inconclusas ha recibido, para sorpresa, escasa atención en la literatura posterior a Fritz Perls (1951, 1976). Es significativo e impactante el contraste que existe entre tener un sentimiento o impulso "atragantado" y el atreverse a darle curso, a expresarlo. Pero, ¿qué son las situaciones inconclusas? Veámoslo a través de un ejemplo: imaginemos que ayer vivimos una situación en que, después de mucho tiempo sin vernos, nos encontramos con un viejo conocido: dicho encuentro, sin embargo, resultó sorpresivo y en circunstancias quizás poco propicias. Todo lo que logramos expresarle son lugares comunes y las formalidades habituales. Luego, después de separarnos de esta persona, nos surge una incómoda sensación respecto a lo que no le expresamos, debido a la sorpresa o al temor respecto a cómo seríamos recibidos, etc. Es posible que durante el resto del día mantengamos "diálogos internos" con esa persona, en los cuales le expresamos lo que no fue dicho: quizás, todo lo que lo hemos extrañado, lo importante que es para nosotros, nuestro deseo de renovar nuestra amistad, etcétera. Cierta cantidad de energía inexpresada quedó atascada en nuestros músculos, en nuestra voz. Esa situación, entonces, puede haber quedado inconclusa. Surgió un impulso, se generó una energía que no fue dedicada a su propósito original: -expresar nuestros sentimientos- sino que se acumuló en nuestro cuerpo, generando tensiones físicas, emocionales y mentales. Es asunto conocido que, al crecer, nos insensibilizamos en mayor o menor grado, producto del condicionamiento y de nuestras defensas. Es muy probable, por ejemplo, que en la actualidad se nos presenten personas, prácticamente desconocidas, a las que quisiéramos acercarnos; la mayoría de las veces no lo hacemos, y hasta nos las arreglamos para restarle importancia a lo que sentimos. No sentiremos las cosas con igual intensidad como cuando fuimos niños, pero la situación de "incompletitud" igual existirá, aunque no seamos conscientes de ella. Y, como señalan Perls, Hefferline y Goodman (1951), es una tendencia básica del organismo completar cualquier situación o transacción que para él haya quedado incompleta.
 
Se señala además, que es el caso de los amores que no se dejan ir y que constantemente se buscan en la distancia, así sea para saber cómo está su vida con otra... además como desde este malestar se siente y se tiene la necesidad de expresar dolor, rabia, resentimiento y frustración... se busca por todos los medios crear indisposición y hacer daño, sin darse cuenta que el verdadero daño se produce a sí mismo cuando evidencia que su existencia poco o nada le importa a ese otro que si se permitió seguir su vida y dejar fluir el río que no volverá a correr bajo el mismo puente.
 
Cuando las personas no actúan adecuadamente para hacer un cierre, cuando no pueden olvidar las acciones que han ocurrido en el pasado, o cuando no aceptan las situaciones como son, entonces son incapaces de funcionar de forma sana y enérgica. Algunas veces la tensión que mantiene el asunto inconcluso está encubierta, es decir, que está protegida por mecanismos de defensa que bloquean la conciencia de la situación real, de tal forma que la naturaleza misma de la tensión se enmascara, sin embargo, otras veces la tensión encuentra su expresión en el cuerpo produciendo trastornos psicosomáticos como son las úlceras, los dolores de cabeza, el dolor de espalda, la artritis, asma, etc.
 
Celis en su interesante escrito sobre el tema UNA NUEVA MIRADA AL ASUNTO DE LOS ASUNTOS INCONCLUSOS , nos hace referencia de  cómo saber  si tenemos asuntos inconclusos de importancia, para ello señala algunos ejemplos: (a) Tenemos fantasías persistentes respecto a personas o situaciones que vivimos en el pasado; (b) Mantenemos "diálogos internos" con otras personas, no presentes; (c) Tenemos sueños en que volvemos a vivir alguna situación; (d) Sentimos rencor, melancolía o depresión con respecto a la forma como se dio algún hecho del pasado; (e) Nos cruzamos con una persona y, en vez de sentirnos relajados con cualquier sentimiento que ésta nos inspire -aunque fuera negativo- experimentamos una verdadera "nube", una confusa mezcla de incomodidad, tensión y sensación de "tener algo pendiente" con ella; (f) Nuestro cuerpo -el más fino "sensor" de lo que nos pasa - tiene una sensación de incomodidad o inquietud al ver o al recordar a alguien; (g) Estamos participando en una situación, pero con la cabeza en otra parte. (h) Perls, Hefferline y Goodman (1951, pág 500) dan, también como ejemplos de índices de la presencia de asuntos inconclusos, el insomnio y el aburrimiento.
 
 En definitiva, por su puesto se debe   estar atento ante los efectos que se suscitan  de los asuntos inconclusos y como nos los señala Celis, lo que es muy cierto, ello nos quita energía. Nos mantiene en la melancolía, en la indefinición y el des compromiso con aquello con lo que estamos enfrentados. Es central para que el momento sea vivido con plenitud y le sea extraído el máximo provecho, el que la persona haya logrado desconectarse internamente de sus otros compromisos, actividades y preocupaciones. "Desconectarse" implica estar presente en la situación y momentos actuales, y no dejarnos llevar por pensamientos que nos arrastren al pasado o al futuro. Si nos dejamos arrastrar, tendremos otra preocupación más: no aprovechamos este momento como debíamos y tendremos que completarlo en otra ocasión - lo que es ya dudoso, si nuestros hábitos son no estar presentes en lo que hacemos - Relacionado con esto se halla una segunda consecuencia: el stress.  
Escrito por : ARTURO ENRIQUEZ TABRA

miércoles, 12 de diciembre de 2012

EL ESTRÉS LABORAL


Según Levi, "aproximadamente la mitad de toda la población trabajadora es infeliz en su empleo".
 
En recientes estudios sobre el sector de seguros, cerca de la mitad de los trabajadores americanos dicen que su trabajo es "muy o extremadamente estresante" y el 27% dijeron que su trabajo era la mayor fuente de estrés de sus vidas.
 
Los investigadores de este colectivo encuentran que los empleados están "emocionalmente agotados y quemados al final del día".
 
Se calcula que en España entre el 15 y el 20% de la población consume algún tipo de fármaco ansiolítico, situándose a la cabeza de la Unión Europea y de los Estados Unidos.
 
En la actualidad más del 80% de los casos tratados en las consultas de los psicólogos y psiquiatras están relacionados con la ansiedad y el estrés.
 
Todos estos datos, no hacen sino confirmarnos la importancia que en la actualidad tiene el síndrome del estrés.
El estrés se identifica con un mal de la sociedad moderna, sin embargo esta afirmación no es correcta, ya que el estrés es algo inherente a la vida, es necesario para sobrevivir.
Cuando el cerebro percibe la existencia de una situación potencialmente estresante, se produce un aporte de adrenalina que puede llevarnos a una mejora de nuestra reacción.
 
Describir la prevalencia tanto de los estresores como de los problemas de salud relacionados con el estrés resulta difícil. Lo importante es no traspasar el nivel óptimo que cada uno de nosotros tiene, que no supere la capacidad de adaptación y resistencia y que por tanto no afecte negativamente a nuestra salud.
 
La Homeostasis 
El organismo precisa mantener su equilibrio interno (homeostasis), cualquiera que sea la modificación del mismo que conlleva la recepción de estímulos externos.
 
Los mecanismos mediante los cuales el organismo se reequilibra tras una u otra situación sonneuroendocrinos y se traducen en la secreción de catecolaminas (adrenalina) ycolesterol.
 
Ambos tienen lugar, pues, como respuesta del cerebro a factores ambientales: físicos (luces, ruidos. . .), psicológicos (relaciones interpersonales) o laborales (tipo de trabajo, contenido del mismo).
 
Cuando los mecanismos de reequilibración se muestran insuficientes, hablamos deestrés. La homeostasis del organismo tiene su expresión, en el plano personal, en forma de equilibrio emocional del sujeto.
 
Beneficios para la inversión en salud.
  • Las personas sanas son mejores empleados.
  • Rinden más y mejor.
  • Rendir más y mejor, supone mayor competitividad y beneficios más elevados.
En consecuencia, cuidar de la salud de la persona es una inversión interesante para las organizaciones.
 
Beneficios para la persona
  • Las personas sanas se sienten mejor.
  • Viven bien y trabajan mejor.
  • Vivir y trabajar mejor, supone calidad de vida, tanto personal como profesional.
En consecuencia, cuidar de la salud personal, supone una inversión interesante, para sí, para los demás y para la organización.
 
A pesar de estas realidades, es cierto que en las empresas se advierte poca preocupación sobre el tema.
 
Estrés y trabajo, existe una dificultad para establecer un enlace causal entre la mala salud y las condiciones en que se desenvuelve la vida laboral, fuente principal de subsistencia del estresado.
 
Esto se traduce, en la dificultad para los profesionales de la salud, en hacer inteligible el problema a los responsables de la situación en que se desenvuelve el trabajador, por ello, la prevención del estrés irá encaminada a mejorar la situación en que se ha de vivir. En definitiva, llegar a una situación que sea dominable por el sujeto y no dominadora del mismo. 
Escrito por : CARLOS MELLÁN MENÉNDEZ

martes, 11 de diciembre de 2012

EL JUEGO EN EL NIÑO


En el adulto el juego implica distracción, entretenimiento, descanso, alivio y distensión; un tomar distancia de sus preocupaciones y ocupaciones; un "perder el tiempo" de sus obligaciones de adulto para "ganarlo" en placer en tanto que es persona. Para el niño, en cambio, el juego es una función básica, un comportamiento totalizador que compromete sus percepciones, su sensitividad, su motricidad, su inteligencia, su afectividad y su comunicación; no es un simple pasatiempo ni una distracción pasajera; mucho menos aún, una "pérdida de tiempo porque sí"...como muchas veces creen y manifiestan los padres.
 
Al niño le hace falta jugar, solo o con otros, con o sin juguetes... pero JUGAR. Para él, el juego tiene una doble función: por un lado de aprendizaje y, por otro, terapéutica. Mediante el juego el niño aprende a conocer el mundo de los objetos, a sí mismo y a los demás. Al principio es individualista y, más tarde, se transforma en aprendizaje de la convivencia y la sociabilidad, preparándolo para la vida en comunidad. A través del juego el niño se pone a prueba a sí mismo, a sus facultades y capacidades en desarrollo, ejercitándose permanentemente en el riesgo implícito de nuevas experiencias. Es en el juego donde el niño se siente omnipotente, ya que por medio de él puede conquistar su autonomía, construyendo un mundo del que es el soberano. 
 
Por medio del juego el niño expresa sus necesidades y deseos; revela quejas, temores y estados de ánimo que no puede comunicar a los demás directamente; descarga ansiedades y tensiones que no le resultan posibles de exteriorizar de otro modo; maneja y controla situaciones negativas y dolorosas que ha sufrido en silencio y sin poder defenderse, transformándose en sujeto activo de hechos que ha vivido pasivamente; metaboliza acontecimientos cotidianos difíciles de aceptar y asimilar; y elabora situaciones y experiencias traumáticas.
 
El niño necesita jugar para aprender. Pero así como aprende jugando, también tiene que aprender a jugar... Y es el adulto quien debe hacérselo posible, enseñándole tanto a ganar como a perder en el juego, preparándose para trasladar y aplicar este aprendizaje a la vida cotidiana. Es muy común que el adulto, amparado en expresiones tales como -"pobrecito, es tan chiquito...¿cómo lo voy a hacer perder?..."- engañe al niño haciéndole creer que es capaz y puede ganar siempre, alimentándole de ese modo una falsa omnipotencia que finalmente le traerá incalculables trastornos en su vida individual y social cada vez que le toque perder, realmente.
 
No caben dudas de que el juego es una actividad básica y primordial para el desarrollo del niño; por tanto, las actitudes y comportamientos de los padres y demás familiares ante el juego, los juguetes y el jugar del niño imprimirán huellas imborrables en su personalidad en formación. Por esto, en todo momento y ante cualquier circunstancia, es NECESARIO recordar y tener presente que la salud física, mental y emocional de todo niño depende del marco dentro del cual los padres le permitan crecer. (Mg. Alejandra Canavesio - Psicopedagoga)
 
Escrito por JOSY YACTAYO

lunes, 10 de diciembre de 2012

COACHING ONTOLÓGICO PARA EVITAR EL ESTRÉS


La palabra coach es de origen búlgaro. Deriva del término Kocsi o coche que significa "transporte". En cierto modo, el coaching cumple una función en la vida real transporta personas de un lado a otro "Los conduce adonde quieren llegar, a cumplir metas que antes no eran capaces de lograr ", señala Susana Iparraguirre, directora de la consultora Si o Si y experta en coaching. En la actualidad, este nuevo término se ha convertido en un importante instrumento estratégico para muchas empresas.

Los expertos lo definen como un proceso de entrenamiento subjetivo que ayuda a los trabajadores a alcanzar sus metas en la vida. Al hacerlo, no solo mejoran la productividad sino que conjuran situaciones de estrés y depresión que perjudican su salud. "He visto personas que han vivido enfermas por años de gastritis, asma, presión arterial, producto del estrés en el trabajo. Con el coaching estas enfermedades desaparecen o disminuyen notablemente. Al tener una mejor calidad de vida, el organismo reacciona y cambia".
Nuevo tratamiento. 

La medicina moderna ha definido el estrés como la reaccion físico emocional que se produce cuando las exigencias del trabajo rebasan las capacidades del trabajador. Las causas pueden ser variadas horas extra, conflicto de funciones, presión de tiempo y problemas en casa.
Muchos ejecutivos viven comprometidos con su empresa y se descuidan  de su familia. Ante un problema, tienden a culpar siempre aun factor externo y no se ven a ellos mismos. La idea del coaching es transformar esos paradigmas.
De todas las vertientes del coaching el ontológico es el que más éxito ha tenido. Su metodología se concentra en el propio ser, en su parte espiritual. A través de juegos, dinámicas grupales, ejercicios de meditación, abrazoterapia y otras herramientas, el individuo logra frenar sus patrones de conducta habituales para comenzar a operar con mayor productividad, mejorando su capacidad de autocrítica y descubriendo nuevos caminos para revertir situaciones de conflicto. "No se trata de hacerle una terapia, si no demostrarle que hay otra manera de hacer las cosas para convertirse en la persona que quiere ser".
El coaching ontológico nace en Estados Unidos, impulsado por la psicología humanista, y posteriormente por la de tipo organizacional. Sus antecedentes más directos se encuentran en las enseñanzas del psicólogo Werner Erhard, quien desarrollo en 1978 los fundamentos propios de esta metodología. Algunos expertos creen que el coaching es el resultado de una conjunción de conocimientos adquiridos a lo largo de la historia, desde la filosofía griega, la existencialista, el construccionismo y hasta el yoga. Sin embargo, no es hasta 1980 cuando comienza su difusión por todo el mundo.
Tanto así que el éxito del coaching en el ámbito empresarial se ha expandido a otras áreas como la salud. Ahí esta el coaching ontológico. La idea es que el paciente pueda hacerse responsable por su calidad de vida y cree hábitos saludables para alcanzar sus metas. 

Escrito por : GIOVANNA VALLEJOS FLORES 

domingo, 9 de diciembre de 2012

COMPLEJO DE EDIPO


El nombre deriva de la tragedia de Sófocles denominada Edipo Rey, cuya trama consiste en que  Edipo, sin saber quienes eran,  mata a su padre y se casa con su madre. Al enterarse de la verdad, horrorizado, se arranca lo ojos.
 
Freud asume que esta situación triangular entre el niño y ambos progenitores es universal y está condicionada por la erogeneidad propia de la etapa fálica.
 
El niño desarrolla una relación ambivalente con respecto a su padre; lo quiere y admira por su poder y sus posesiones, pero al mismo tiempo lo envidia y su propia excitación sexual ligada a los cuidados maternos hace que tome a ésta o sus  sustitutas  como objeto erótico, lo cual conduce a tomar al padre como rival y generar odio hacia él. Sus propias prácticas masturbatorias  -fácticas o en fantasía-  aunadas a su odio proyectado en su padre conduce al niño a desarrollar una compleja trama de emociones, cogniciones y fantasías que se traducen en la denominada angustia de castración. El niño teme ser despojado de aquello que valora y de lo cual se siente orgulloso.
 
La consecuencia normal  adaptativa   es que el niño reprima sus deseos incestuosos y se identifique con el padre –‘cuando sea grande seré como él’- . Así, pues, la angustia de castración determina la salida del Complejo de Edipo, la identificación con el padre configura el núcleo del Super yo, la libido se inhibe en su fin y se transforma en ternura.
 
Empero, la solución  puede no ser armónica y tener consecuencias indeseables: estas son las vicisitudes edípicas. Así, el temor al padre puede conducir al niño a adoptar una actitud pasiva, semejante a la que atribuye a su madre. Ello, a su vez, puede traducirse posteriormente en una actitud  desafiante contra todos los hombres que representen autoridad; su necesidad de amor puede llevarlo a establecer relaciones de dependencia con respecto a las mujeres.
 
En otros casos, el niño reprime su inclinación fálica, intensifica su amor hacia el padre y experimenta una regresión pregenital, pasiva. Esto constituye el Complejo de Edipo Negativo, el mismo que puede conducir a la homosexualidad.
 
En la niña, el Complejo de Edipo sigue un camino inverso: es la angustia de castración o, más propiamente, la envidia del pene  la que determina el ingreso a dicho complejo. 
 
La niña observa que existe un trato diferencial con respecto al varón y gradualmente va descubriendo la diferencia entre los sexos. Asume que ella también tenía falo pero lo perdió, o que a semejanza de su madre tampoco tiene uno. Ello conduce a un afán compensatorio a través de la masturbación clitoridiana, el rechazo a la madre como objeto amoroso y la intensificación de su deseo libidinal por el padre.
 
En circunstancias normales la niña habrá de identificarse con la madre, abandonar el erotismo activo-clitoridiano y sustituirlo por el goce pasivo-vaginal. En la mente infantil la ausencia de pene será compensada con la expectativa de tener un bebe.  Con ello se establecerá las bases para abandonar la situación edípica.
 
Sin embargo, en ocasiones la angustia de castración da lugar a una "protesta viril", niega su ausencia de falo, adopta actitudes masculinas y se torna dominante y agresiva, pudiendo asumir una identidad homosexual, es este el Complejo de Edipo Negativo femenino.
 
Se pueden presentar variantes de la fijación a la etapa edípica. Por ejemplo, el hombre o la mujer  -ya adultos- pueden tender a establecer situaciones triangulares en sus relaciones de pareja; una mujer puede inclinarse a ‘elegir’ como pareja a personas significativamente mayores, o puede asumir actitudes protectoras  -maternas-  con varones débiles o dependientes; igualmente, un hombre puede establecer una disociación entre los componentes eróticos y  tiernos de la sexualidad: reserva sus sentimientos de ternura y admiración para las mujeres que no lo excitan sexualmente y se siente potente y excitado ante  las mujeres por las que no siente ningún respeto ni afecto. 
Escrito por : DANIEL QUEZADA REBAZA 

sábado, 8 de diciembre de 2012

PERSONAS MANIPULADORAS


Las personas manipuladoras utilizan a los demás para lograr sus objetivos .
 
En cierta forma, todos necesitamos apoyarnos en alguien para lograr nuestros objetivos. Nadie puede desarrollarse ni triunfar por cuenta propia. Es de sabios pedir ayuda y  aprender de alguien  que sabe.  El problema de las personas manipuladoras radica en que usan su encanto, sus habilidades y su astucia para anular la capacidad de razonamiento de las personas de modo que actúen de acuerdo a sus intereses.
 
Las personas manipuladoras saben actuar de forma muy sutil y ejercer un control de forma consciente o inconsciente. El asunto es que logran subyugar y manipular por medio del temor, del compromiso o de la culpa, de modo que las personas se sienten obligadas a cumplir sus deseos.
 
La manipulación es una tendencia natural del ser humano. Es parte del juego diario de la vida, en el cual se trata de ganar, de controlar y de evitar ser dominado. La manipulación se da constantemente en todas partes.
 
Existe una manipulación consciente, planificada con estrategias específicas, para lograr objetivos concretos; tal es el caso de las propagandas comerciales. Las personas manipuladas pierden la capacidad crítica y contraen deudas que luego no pueden pagar. Cuando entran en razón ya es tarde.
 
Existe una manipulación inconsciente que tiene como objetivo ganarse el apoyo y la confianza de las personas. Esta manipulación se da en distintos grados a nivel laboral, familiar... Es parte normal de la vida. El problema surge cuando degenera y se convierte en una forma de sometimiento o de explotación.
 
Muchos empresarios manipulan a sus trabajadores con promesas que luego no cumplen. Los políticos manipulan a los pueblos. Muchos esposos se manipulan mutuamente. Los padres manipulan a sus hijos y los hijos chantajean a sus padres.
 
Hay personas que son manipuladas durante toda su vida sin tener conciencia de ello. De aquí la importancia de desarrollar el sentido de la propia dignidad, autoestima, espíritu de superación, espíritu de libertad, etc. de modo que rechacemos de forma instintiva toda forma de manipulación, tanto de otras personas hacia nosotros como de nosotros hacia los demás.
 
Cómo detectar a las personas manipuladoras  
Son personas muy hábiles. Suelen utilizar un lenguaje envolvente y saben ocultar sus intenciones, lo que hace que sean percibidas como personas buenas y amistosas, lo cual les facilita las cosas porque sus víctimas nunca sospecharán de sus intenciones.
 
Su estructura psicológica y moral es débil y bastante inestable.
 
Son personas inmaduras y caprichosas, con baja autoestima, poco objetivas y con escasa conciencia del bien y del mal.
Carecen de escrúpulos y tienden a a justificar su proceder.
 
No conocen de límites. Están acostumbradas a irrespetar los derechos de los demás, con el fin de lograr lo que se proponen; pero lo hacen de forma sutil, de modo que sus víctimas no se enteran.
 
Suelen ser personas muy imaginativas que construyen castillos en el aire, se ofrecen a ayudar, prometen muchas cosas, pero, realmente, nunca colaboran en ningún sentido.
 
Son personas con habilidades sociales, lo que les permite sintonizar fácilmente y ganarse la confianza de los demás.
 
Viven su propia vida, no establecen amistad, sus relaciones son sólo la fachada para lograr sus objetivos. Una vez que logran su cometido se esfuman.
 
En qué situación quedan las personas manipuladas 
Las personas manipuladas no se dan cuenta de que están siendo manipuladas, debido a que las personas manipuladoras han desarrollado una habilidad y una sutileza muy grande para influir en sus víctimas de forma inconsciente a través de la sugestión.
 
Las personas manipuladas quedan subyugadas y actúan como autómatas, fieles a las ideas y deseos de la persona manipuladora que es quien controla su mente.
 
Tarde o temprano, las personas se dan cuenta de que han sido estafadas, pero el daño ya está hecho.
 
Cómo evitar ser manipulado 
La ignorancia es el peor de todos los males. Somos dueños de lo que conocemos y esclavos de lo que ignoramos. Por tanto, es necesario conocer en qué consiste la manipulación. Cómo actúan las personas manipuladoras. Cómo detectarlas. Cuáles son los daños que causa la manipulación. De esta forma desarrollaremos el sexto sentido y estaremos alerta para detectar cualquier forma de manipulación.
 
Las personas sumisas están condenadas a ser manipuladas; de modo que, la libertad es la forma más eficaz de protegerse contra la manipulación. Una persona libre no acepta que nadie le ponga cadenas.
 
La dependencia hace que las personas tengan que aceptar condiciones que no aceptarían si fueran independientes. En toda dependencia hay alto grado de manipulación, de chantaje y de explotación. En consecuencia, la autosuficiencia es una forma de protegerse contra la manipulación.
 
La baja autoestima y la debilidad de carácter hace a las personas débiles y vulnerables. Las personas manipuladoras tienen interés por esta clase de personas y evitan a las personas que tienen autoestima, criterios y personalidad, porque saben que no son manipulables.
 
Qué pueden hacer las personas manipuladoras para cambiar 
Las personas manipuladoras son conscientes de lo que hacen, también saben que no es correcto, por eso ocultan sus intenciones. Saben que atentan contra la dignidad y el respeto que merecen las personas. También son conscientes del daño que causan, por lo que no pueden tener paz en su conciencia ni ser felices.
 
Lo más grande para el ser humano es sentirse capaz y lograr éxitos por mérito propio. Sólo los éxitos logrados en base a esfuerzo proporcionan seguridad y llenan la vida.
 
Es importante que las personas manipuladoras comprendan que tienen un problema de autoestima y de inseguridad que les impulsa a utilizar a los demás para lograr sus objetivos, pero que ese proceder no les resuelve las cosas porque se vuelven dependientes de sus víctimas. Necesitan ayuda psicológica.
 
Como todos somos manipulados y manipuladores de alguna forma, necesitamos estar atentos para no dejarnos manejar por nadie y para evitar manipular a los demás.
 
La manipulación es una conducta ruin e inmoral, porque coarta la libertad de las personas, reduce su conciencia y roba autoestima y riqueza que las personas han construido con esfuerzo. 
Escrito por : MILAGROS BAZÁN LÉVANO 

viernes, 7 de diciembre de 2012

CAMBIOS EN EL CEREBRO VINCULADAS A LA ESQUIZOFRENIA


Los adolescentes que han sido diagnosticados con esquizofrenia y otras psicosis similares muestran una mayor reducción en el volumen de materia gris que los adolescentes sanos, revela un estudio en España.
 
Los adolescentes con esquizofrenia mostraron una pérdida en el volumen de la materia gris cerebral.
La investigación también encontró que estos pacientes muestran un aumento en el líquido cefalorraquídeo que no se ve en los individuos sanos.
 
El hallazgo, dicen los investigadores en Archives of General Psychiatry (Archivos de Psiquiatría General), podría ayudar a mejorar el diagnóstico de esta enfermedad.
 
En el estudio, llevado a cabo por investigadores del Hospital General Universitario Gregorio Marañón en Madrid, participaron 110 pacientes diagnosticados con esquizofrenia, trastorno bipolar u otras psicosis y 98 individuos sanos.
La edad promedio de los participantes era de 15,5 años.
 
Los científicos querían analizar cómo era la progresión de los cambios ocurridos en el cerebro tras el primer episodio psicótico y el diagnóstico de la enfermedad.
 
Tal como explica el doctor Celso Arango, quien dirigió el estudio, "se ha informado de cambios en la materia gris del cerebro en el primer episodio de esquizofrenia en la niñez".
 
"Sin embargo, no es claro si estos cambios ocurren en todos los pacientes pediátricos con diferentes psicosis" agrega.
Para investigarlo llevaron a cabo escáneres de imágenes de resonancia magnética (MRI) en el cerebro de los participantes en el inicio del estudio y dos años después.
 
Cambios progresivos 
"Comparados con los pacientes sanos, aquéllos diagnosticados con esquizofrenia mostraron una mayor pérdida en el volumen de materia gris en el lóbulo frontal cerebral durante el seguimiento de dos años" explican los autores.
 
Dr. Celso Arango 
"Además, los cambios en el total de la materia gris cerebral y la materia gris en el lóbulo parietal izquierdo eran significativamente diferentes en los pacientes con esquizofrenia que en los pacientes del grupo de control", agregan.
Y los investigadores no observaron estos cambios en los pacientes con trastorno bipolar.
 
"Encontramos una progresión en la pérdida del volumen de materia gris después de un seguimiento de dos años en los pacientes que fueron eventualmente diagnosticados con esquizofrenia, pero no en aquellos con trastorno bipolar", dicen los científicos.
 
El estudio, sin embargo, no determinó si estos cambios cerebrales son resultado de la esquizofrenia o si la esquizofrenia la que produce estos cambios.
 
Pero según los investigadores, algunos de los procesos que ocurren en el cerebro tras el primer episodio de esquizofrenia muchas veces parecen conducir a diagnósticos incorrectos.
 
"Para desarrollar estrategias terapéuticas que contrarresten estos cambios cerebrales patológicos progresivos, los estudios futuros deben enfocarse en sus raíces neurobiológicas" afirman los investigadores.
 
La esquizofrenia aparece por lo general en la adolescencia y primeros años de la adultez.
 
Aunque se desconocen las causas que desencadenan un evento psicótico, se cree que una combinación de factores genéticos, ambientales, biológicos y psicológicos contribuyen a la aparición de la enfermedad. 
Escrito por : CLAUDIA PATIÑO 

jueves, 6 de diciembre de 2012

EL ESTRÉS COMO FACTOR DE RIESGO


Día a día nos encontramos con personas que dedican la mayor parte de su tiempo al trabajo, viven agobiados; angustiados por buscar la perfección en el área laboral, descuidando aspectos importantes de la vida como la familia y los amigos. Son estas situaciones las que muchas veces llevan a los individuos a ser adictos de su empleo y estas mismas son las que generalmente ocasionan estrés.
 
El estrés es una respuesta natural y necesaria para la supervivencia, a pesar de lo cual hoy en día se confunde con una patología. Esta confusión se debe a que este mecanismo de defensa puede acabar, bajo determinadas circunstancias frecuentes en ciertos modos de vida, desencadenando problemas graves de salud.
 
El estrés no sobreviene de modo repentino, y se apodera de la gente como si de una emboscada se  tratase". (Melgosa, 1999, p. 22).
 
No todos las personas reaccionan de la misma forma, por lo que se puede decir que si la exigencia presentada en el trabajo es adecuada a la capacidad, conocimiento y estado de salud de un determinado empleado, el estrés tenderá a disminuir y podrá tener signos estimulantes, que le permitirán hacer progresos en el ámbito laboral y tener mayor proyección en el mismo.
 
Lo contrario a lo que se planteó anteriormente ocasionaría en el trabajador un estrés debilitante de las capacidades y valoraciones personales, lo cual lo conducirían a estados de frustración o apatía al trabajo que le impedirían realizarse integralmente y obtener logros en el campo profesional.
 
Peiró (1993), señala que existen en los individuos diferencias en características de personalidad, patrones de conducta y estilos cognitivos relevantes que permiten predecir las consecuencias posibles de determinados estresores del ambiente laboral. Si se aplica el concepto de estrés al ámbito del trabajo, este se puede ajustar como un desequilibrio percibido entre las demandas profesionales y la capacidad de la persona para llevarlas a cabo, el cual es generado por una serie de fenómenos que suceden en el organismo del trabajador con la participación de algunos estresores los cuales pueden llegar hasta afectar la salud del trabajador."Los efectos del estrés varían según los individuos. La sintomatología e incluso las consecuencias del estrés son diferentes en distintas personas". (Peiró, 1993, p.11)
 
Factores desencadenantes del estrés 
Los llamados estresores o factores estresantes son las situaciones desencadenantes del estrés y pueden ser cualquier estímulo, externo o interno (tanto físico, químico, acústico o somático como sociocultural) que, de manera directa o indirecta, propicie la desestabilización en el equilibrio dinámico del organismo (homeostasis).
 
La revisión de los principales tipos de estresores que se han utilizado para estudiar el estrés, nos proporciona una primera aproximación al estudio de sus condiciones desencadenantes, y nos muestra la existencia de ocho grandes categorías de estresores: 
1. situaciones que fuerzan a procesar información rápidamente,
2. estímulos ambientales dañinos,
3. percepciones de amenaza,
4. alteración de las funciones fisiológicas (enfermedades, adicciones, etc.),
5. aislamiento y confinamiento,
6. bloqueos en nuestros intereses,
7. presión grupal,
8. frustración. 
Sin embargo, cabe la posibilidad de realizar diferentes taxonomías sobre los desencadenantes del estrés en función de criterios meramente descriptivos; por ejemplo, la que propusieron Lazarus y Folkman (1984), para quienes el 'estrés psicológico es una relación particular entre el individuo y el entorno (que es evaluado por el individuo como amenazante o desbordante de sus recursos y que pone en peligro su bienestar). Por eso se ha tendido a clasificarlos por el tipo de cambios que producen en las condiciones de vida. Conviene hablar, entonces, de cuatro tipos de acontecimientos estresantes: 
  • Los estresores únicos: hacen referencia a cataclismos y cambios drásticos en las condiciones del entorno de vida de las personas y que, habitualmente, afectan a un gran número de ellas.
  • Los estresores múltiples: afectan sólo a una persona o a un pequeño grupo de ellas, y se corresponden con cambios significativos y de transcendencia vital para las personas.
  • Los estresores cotidianos: se refieren al cúmulo de molestias, imprevistos y alteraciones en las pequeñas rutinas cotidianas.
  • Los estresores biogénicos: son mecanismos físicos y químicos que disparan directamente la respuesta de estrés sin la mediación de los procesos psicológicos.
Estos estresores pueden estar presentes de manera aguda o crónica y, también, pueden ser resultado de la anticipación mental acerca de lo que puede ocurrir en el futuro.
 
Fases del estrés. 
El estrés desde que aparece hasta que alcanza su máximo efecto va pasando por una serie de etapas, durante las cuales se puede detener la acción que este trastorno genera o permitir que este se desarrolle plenamente hasta llegar a las últimas consecuencias.
 
Melgosa (1999), explica que el estrés pasa por tres etapas: 
1.alarma de reacción: cuando el cuerpo detecta el estímulo externo;
2.adaptación: cuando el cuerpo toma contramedidas defensivas hacia el agresor;
3.agotamiento: cuando comienzan a agotarse las defensas del cuerpo. 
Características. 
Las variables que confieren a la personalidad las características que la hacen más resistente ante las demandas de las situaciones y que han recibido mayor atención, son aquéllas que hacen referencia a las creencias, ya que en su mayor parte son tendencias generalizadas a percibir la realidad o a percibirse a sí mismo de una determinada manera (Lazarus, 1991).
 
En general, se trata de un conjunto de creencias relacionadas, principalmente, con la sensación de dominio y de confianza sobre la realidad del entorno, que van desarrollándose a lo largo de la vida, y que están muy relacionadas entre sí. El núcleo de creencia de una persona incidirá sobre el proceso de estrés, modulando los procesos de valoración sobre las condiciones estresantes.
Entre dichas características se incluyen: 
  • el sentimiento de autoeficacia (Bandura, 1977, 1997)
  • el locus de control (Rotter, 1966)
  • la fortaleza (Maddi y Kobasa, 1984)
  • el optimismo (Scheir y Carver, 1987)
  • el sentido de coherencia (Antonovsky, 1987) 
Tipos. 
Hay cuatro tipos principales de estrés que experimentan las personas.
 
Eustrés 
El eustrés es un tipo de estrés a corto plazo que proporciona una resistencia inmediata. El eustrés surge en puntos de mayor actividad física, entusiasmo y creatividad. El eustrés es un estrés positivo que surge cuando la motivación y la inspiración son necesarias. Un gimnasta experimenta eustrés antes de una competición.
 
Distrés 
El distrés es un estrés negativo provocado por los reajustes constantes o alteraciones en una rutina. La angustia crea sentimientos de malestar y falta de familiaridad. Hay dos tipos de distrés. El estrés agudo es un estrés intenso que llega y desaparece rápidamente. El estrés crónico es un estrés prolongado que existe desde hace semanas, meses, o incluso años. Alguien que está en constante reubicación o cambio de trabajo puede experimentar distrés.
 
Hiperestrés 
El hiperestrés ocurre cuando un individuo es empujado más allá de lo que él o ella puede manejar. El hiperestrés resulta de una sobrecarga o exceso de trabajo. Cuando alguien está hiperestresado, incluso pequeñas cosas pueden desencadenar una respuesta emocional fuerte. Un comerciante de Wall Street es probable que experimente hiperestrés.
 
Hipoestrés 
El hipoestréss es lo contrario del hiperestrés. El hipoestrés ocurre cuando un individuo está aburrido o desmotivado. Las personas que experimentan hipoestrés son a menudos inquietos y sin inspiración. Un trabajador de la fábrica que realiza tareas repetitivas puede experimentar hipoestrés. 
Escrito por : CARMEN FLORES DE LA CRUZ

miércoles, 5 de diciembre de 2012

LOS COMPONENTES DE LA SITUACIÓN PSICOTERAPÉUTICA


En el campo psicoterapéutico se ha aceptado en general que tales elementos  pueden agruparse en cuatro grandes categorías: el terapeuta (T), sujeto (S), la técnica de intervención (P) y el medio ambiente (M).
 
El componente T   (El  Terapeuta)
Al igual que todos los elementos de la situación terapéutica, “T”  constituye una dimensión extremadamente compleja, con relación a la cual se esta muy lejos de conocer incluso los rasgos más sobresalientes, como podría ser la influencia de la personalidad, de la orientación clínica, de la experiencia, de la edad, del sexo, de la posición socioeconómica y el entrenamiento recibido. Hay, ciertamente, decenas de investigaciones que intentan poner en claro uno u otro de los factores citados, pero las conclusiones son muy contradictorias, siempre vagas y no representan, en general, más que un punto de vista: el de la teoría definida por el investigador.
 
El origen de tales confusiones no es difícil de encontrar, si se examina un poco la historia de la psicoterapia: no hace mucho tiempo se aceptaba todavía la idea de un  terapeuta “pantalla”, es decir, completamente neutro, siempre igual así mismo y a los otros terapeutas de la misma orientación o escuela, quien no hacía más que “reflejar”, gracias a una técnica “precisa” y también uniforme, los pensamientos, actitudes, sentimientos y conflictos del paciente. Tal idea permaneció durante todo el tiempo que la psicoterapia mantuvo un status secreto, privado y un poco sacro, que debía por definición tener lugar a puerta cerrada; solo se llegaba a admitir la existencia de “variaciones sin importancia fundamental”, y cuando las diferencias comenzaban a hacerse demasiado evidentes, se anunciaban como cismas.
 
El mito se vino abajo gracias, principalmente a las investigaciones de Rogers y colaboradores; pero, por una extraña  dialéctica, la investigación actual continúa siendo víctima de un a priori que se ha abandonado a nivel teórico: la mayor parte de los trabajos actuales en este campo parecen considerar que los terapeutas son equivalentes porque pertenecen a la misma escuela.
 
El componente “S” (El sujeto)
Los conocimientos adquiridos hasta el presente sobre este elemento de la situación psicoterapéutica son , tal vez, un poco más específicos y  menos contradictorios de los que se poseen respecto del componente T; sin embargo, muchas fuentes de confusión impiden todavía la formulación de conclusiones netas y la proposición de generalizaciones válidas. En efecto, en este campo y esto es cierto también para los otros “componentes” la tendencia a revisar las investigaciones presuponiendo la uniformidad total de los sujetos que se han clasificado sobre una fórmula cualquiera (de tipo diagnóstico), refuerza la creencia según la cual todos esos sujetos reaccionaran de manera idéntica ante la terapia.
 
Es verdad que en la actualidad que el rol de ciertos factores y de ciertas características del sujeto se hace cada vez más claro; si ese rol se ve confirmado por estudios posteriores, será posible no solo formular hipótesis más precisas en cuanto la influencia del sujeto sobre el proceso terapéutico, sino que también será posible especificar las posibilidades de la aplicación de una u otra forma de terapia sobre tipos particulares de sujetos.
 
En todo caso, por el instante debemos plantear que ciertos problemas fundamentales como la precisión del diagnóstico, heterogeneidad de los sujetos en los estudios, la diversidad de rasgos, perturbaciones y comportamientos que se agrupan bajo la etiqueta de “neurosis”, deberán ser definidos y resueltos antes de iniciar la investigación que permitan ofrecer resultados relevantes.
 
El componente P (La Psicoterapia)         
En nuestra breve discusión de la definición de la psicoterapia, señalamos algunos de sus componentes esenciales; trataremos de determinar aquí con un poco más de precisión cuales son los elementos conocidos de este conjunto intrincado de variables y como se las ha manejado hasta el momento a nivel investigativo.
 
Anotemos en primara instancia que los nombres dados a los sistemas psicoterapéuticos “Psicoanálisis”, “Terapia centrada en el cliente”, “Terapia del comportamiento” no dan más que una idea muy grosera  sobre las técnicas empleadas en ellas; de hecho, esos nombres designan simplemente grandes tendencias y no verdaderas escuelas. Si en 1959 Harper se refería a 36 sistemas psicoterapéuticos, pensando que la lista no estaba completa, en 1971 Lazarus hablaba de más de 85. Es probable que en la actualidad haya más de 100, y eso sin incluir “métodos” como los de Miller y Bloomberg (1969). (“no terapias como métodos terapéuticos”), o el conjunto de recomendaciones cáusticas de Halley (1969), a propósito de las estrategias certeras para ser un fracaso como psicoterapeuta, ni la hipótesis de Bordatta (1959) sobre la “limboterapia”.
 
Así, cuando se examinan las inscripciones sobre la manera de poner en práctica, la “asociación Libre”, el “interrogatorio”, la “relación terapeuta paciente”, la “transferencia” o la “empatía”, es fácil constatar que estos nombres conceptuales designan un conjunto de procedimientos frecuentemente bien elaborados, cada uno de los cuales no constituyen una operación sino un todo de elementos interligados, hablar de la técnica “tal” en términos generales , ve la heterogeneidad de los procedimientos y reduce la precisión con la cual deben comunicarse la operaciones terapéuticas a otras personas ( por Urban, 1963).
 
Por otra parte aún como términos” psicoanálisis” o terapia “Rogeriana“ se encuentran asociados a conjuntos de procedimientos mas o menos precisos, no sucede lo mismo cuando se habla de “terapia gestáltica” o “terapia comportamental”: en la primera, la improvisación es de rigor, en la segunda se rechazan las técnicas “estándar” que llevarían de regreso al modelo médico; por lo demás, el término “terapia comportamental”  cobija  una extensa gama  de procedimientos altamente diferenciados, los mismos que dependen de mecanismos diferentes.
 
Subrayemos de paso que ninguna forma de terapia es “pura”, y que en realidad la casi totalidad de sistemas psicoterapéuticos es el producto de combinaciones “eclécticas” de principios y técnicas que se inscriben en contextos o en perspectivas filosóficas muy variadas. Sin embargo, al hacer un examen detallado de la situación, se descubre que el número de principios básicos y de mecanismos explicativos es bastante reducido, y que la incidencia de las infinitas perspectivas  filosóficas  dentro de las cuales se las inscribe, las mas de las veces tienen influencia mínima sobre su práctica.
 
El componente M (El medio ambiente)
Ninguno de los componentes de la situación terapéutica no es tan desconocida y permanece tan fuera de control de los investigadores como el medio ambiente del sujeto. En este contexto, el medio ambiente se compone de factores muy diversos y recubre un universo mucho más amplio que la misma psicoterapia; recubre todos los elementos, todos los sucesos de la vida del sujeto fuera de las horas de consulta terapéutica.
 
La reflexión más elemental pone en evidencia la influencia decisiva de este conjunto de factores sobre los resultados de la psicoterapia; parece incuestionable que tales resultados están  determinados y  condicionados en gran medida por las situaciones externas que vive el individuo.
 
Muy pocos autores se mostrarían dispuestos a negar la influencia del medio y de los eventos externos a la psicoterapia en la evolución y el desenlace de ésta; incluso se reconoce sin dificultad que, de una manera demasiado frecuente para ser fortuita, los cambios que el terapeuta atribuye a su intervención coinciden con cambios  importantes en el medio del sujeto; esto implica que, o bien los cambios eran inminentes en el momento en el cual el sujeto comenzó a buscar la ayuda o bien que la terapia le dio la “energía”  necesaria para afrontar un cambio que de todas maneras se habría producido. Sin embargo, el número de investigadores que tiene en cuenta estos hechos en la ejecución de sus trabajos es ínfimo. 
Escrito por : DANIEL QUEZADA REBAZA

martes, 4 de diciembre de 2012

EL USO DE LAS METÁFORAS EN LA PSICOTERAPIA


El empleo de metáforas en psicoterapia se ha convertido en un componente central de tratamiento. Todavía hay mucho que aprender por qué a algunas personas al escuchar una historia le dispone a modificar aspectos de su vida y a otras, le dejan indiferentes.
 
"Cuando un sujeto resiste las directivas, es posible encarar el problema comunicándose con él en términos de una analogía o metáfora. Si el sujeto se resiste a A, el terapeuta puede hablar de B; y si A y B son relacionados en forma metafórica, el sujeto hará espontáneamente la conexión y responderá de la manera adecuada”.
 
En el intrincado marco de la inducción hipnótica, la analogía puede ser comunicada en forma verbal o no verbal. En la psicoterapia donde se hace entrar en trance al consultante, el enfoque analógico o metafórico resulta particularmente eficaz con sujetos resistentes, ya que es difícil soportar una sugestión de cuya recepción uno no es consciente.
 
Milton Erickson es un maestro en el campo de la metáfora. La manera en que escucha y observa a un sujeto, como así también el modo en que le responde, consiste en atender a los múltiples mensajes metafóricos que la gente comunica constantemente a lo largo de su interacción.
 
Un ejemplo típico: Erickson atiende a un matrimonio que presenta un conflicto respecto de sus relaciones sexuales y que no está dispuesto a discutirlo directamente, enfocará el problema en forma metafórica. Elegirá algún aspecto de sus vidas que guarde analogía con las relaciones sexuales y lo modificará, como una manera de modificar la conducta sexual. Puede hablarles, por ejemplo, de cuando comen juntos, y explorar sus preferencias. Analizará con ellos el hecho de que la mujer prefiere un aperitivo antes de la comida, mientras que el marido prefiere zambullirse directamente en la carne y las papas. O quizá la mujer prefiera una comida tranquila y despaciosa, y en cambio su marido -rápido y directo- sólo quiere terminar lo antes posible. Si la pareja empieza a conectar lo que está diciendo con las relaciones sexuales, Erickson los arrastrará a otro tema, y luego regresará a la analogía. Puede terminar la conversación con la directiva de que la pareja organice una comida placentera, que satisfaga a ambos, para una noche particular. Cuando un enfoque tiene éxito, la pareja pasa de una comida más agradable a una sexualidad más agradable, sin darse cuenta de que Erickson ha establecido deliberadamente esta meta.
 
El evitar la interpretación no alcanza solamente a los enunciados verbales de los pacientes, sino también a sus movimientos corporales. Erickson es famoso por su aguda observación de la conducta no verbal, pero la información que recibe conserva su carácter no verbal. Por ejemplo, una paciente dijo una vez a su terapeuta: "Me agrada mi marido", y mientras hablaba se colocó la mano sobre la boca. El terapeuta le interpretó que debía tener algunas reservas acerca de lo que decía, ya que se cubría la boca. La estaba ayudando a darse cuenta de su gesto inconsciente. Erickson nunca formularía tal comentario, sino que aceptaría el gesto de la mujer como un modo de comunicación perfectamente válido. Traducir ese mensaje a una forma diferente sería una acción perturbadora y descortés. Lo que es peor, sería simplificar en exceso un enunciado extraordinariamente complejo. Es típico de las interpretaciones de la comunicación inconsciente -propias de las técnicas de insight- el ser absurdamente reduccionistas, como lo sería el intento de resumir una obra de Shakespeare en una sola frase." 
Escrito por : ARTURO  ENRIQUEZ TABRA

lunes, 3 de diciembre de 2012

EL ONANISMO (MASTURBACIÓN)


"ONANISMO: búsqueda del orgasmo por medio de excitaciones mecánicas de los órganos genitales, por lo general, practicada sobre uno mismo, casi siempre con la mano (masturbación). (De acuerdo con el origen bíblico relativo a Onan, la expresión debería referirse al coito interrumpido.)." "HENRI PIERON Lexicón Kapelusz PSICOLOGIA" Masturbación. 1. f. Estimulación de los órganos genitales o de zonas erógenas con la mano o por otro medio para proporcionar goce sexual. Real Academia Española. http://www.rae.es/ "MASTURBARSE: procurarse solitariamente el goce sensual." "Diccionario Enciclopédico Ilustrado Sopena
Actividad solitaria en la búsqueda de placer erótico. Nace del deseo o la necesidad predominantemente psíquica o biológica. Generalmente es realizada con la autoestimulación de los órganos genitales. Es normal y natural desde los comienzos de la vida hasta la muerte. Desde la pubertad la búsqueda y llegada al orgasmo es su finalidad máxima. 
 
Los comienzos de la masturbación 
Se sitúan a los pocos meses de vida. Cuando los bebés comienzan a explorar su cuerpo, sus manitos llegan a los genitales como a cualquier otra parte del cuerpo que está a su alcance. Se detienen con mayor frecuencia en los genitales por ser esta zona altamente placentera. Placer para el bebé, drama para alguno de sus mayores, son momentos en que el tierno bebé suele convertirse en un perverso. Aquí ya comienzan las complicaciones con la sexualidad de la persona que recién se abre a la vida. Expresado verbalmente o no, el disgusto que esta práctica genera para los tan atentos papas, tíos, y abuelos y otros, se trasmite al bebé. En caso que esté otro niño por ahí curioseando se insiste con más energía con el objetivo de reforzar (siempre que se puede se aprovecha la ocasión) que esas cosas no se hacen. Son momentos en que aquellos rostros inclinados sobre el bebé desnudo se tornan de sonrientes en serios y muy serios. Hay una marcada diferencia en el rechazo de esta actividad según el sexo, a la niña se desaprueba y prohíbe el autoerotismo con una intensidad mucho mayor. Se trata, ya, de evitar el placer erótico genuino y espontáneo, dando señales verbales y/o gestuales de que "esto no se hace", que está totalmente prohibido, por lo cual en el caso de repetición se acude directamente a amenazas que fundamentalmente pasan por el desprecio o asco por el propio hijo y la castración. El castigo en los primeros momentos pasa a ser la suspensión de la afectividad o el bienestar expresado en el cambio de actitud; téngase en cuenta que a esta altura de la historia del bebe lo que se capta es a nivel sensorial y afectivo, es el gesto, el tono de voz, la mano que retira su mano de los genitales, llegando hasta el golpecito también. Con esto ya comienza el condicionamiento: "no sos dueño/a de esta parte de tu propio cuerpo, ni de tu sexualidad, lo cual redunda en definitiva: ni de tu propia vida". 
Infancia 
En el transcurso de la infancia la masturbación es un hecho natural, por el deseo y la búsqueda de la excitación sensual y erótica. Es dable encontrar niños que tienen una sensación de placer homóloga al orgasmo. Cerca de los 3 o 4 años se busca el placer autoerótico anticipándolo. El chico sabe qué busca, y las formas en que lo logra. Y lo pone en práctica. La estimulación de los genitales suele ser manual o por roce con distintos objetos. Si decimos que es natural, obviamente que nos referimos a una actividad que no puede ser reprimida ni evitada. No obstante esto se hace y genera múltiples dificultades posteriores, dificultades tanto en la vida sexual como en otras funciones psíquicas. La masturbación en la infancia es preocupante cuando: - tiene una frecuencia que evita al niño el desarrollo de sus actividades. Está claro que las actividades infantiles son múltiples, además de la escolaridad, el juego, deportes, actividades culturales, artísticas etc.. - se realiza en público. Siendo esta es la única restricción para poner a la masturbación, se debe explicar que es una actividad intima, que se hace a solas. - es compulsiva. No puede evitarla a pesar de que quiera por una u otra cuestión. 
Adolescencia 
Desde la pubertad la masturbación comienza ya a tener sentido como actividad de la sexualidad tendiente al placer orgásmico total, acompañado de las correspondientes respuestas fisiológicas de cambios en los órganos sexuales y emisión de los correspondientes flujos. Junto al desarrollo sexual biológico se despliega con toda potencia el deseo del goce sexual. La persona comienza a sentir en el juego autoerótico cada vez más excitación, lo que la lleva a incrementarlo y llegar así a experimentar el orgasmo. No cabe ninguna duda que ésta es una de las mejores vivencias de la vida, por lo cual se repite la experiencia todas las veces que esto sea posible: se acaba de descubrir un placer inconmensurable. Esta práctica puede ser muy frecuente al comienzo. El joven va poniendo posteriormente la atención y las energías en las relaciones sociales y sus primeros romances. Por lo que la masturbación va espaciándose, tanto como sea su tiempo en que sienta nuevamente deseos del placer orgásmico. En toda esta etapa la masturbación no es solamente natural y normal sino que además es un gran recurso para: - descubrir la propia identidad sexual. - postergar la relación sexual completa de a dos hasta que sus capacidades psicológicas le permitan hacerlo con mayores seguridades del cuidado propio y ajeno. 
Y . . ., ¿qué pasa después ?. 
A todo lo largo de la vida la masturbación es normal y natural. - Sustituye las relaciones sexuales cuando estas no son posibles, aún cuando haya pareja y no pueda darse la sexualidad por cualquier circunstancia. La masturbación en estos casos es necearía, la libido o energía sexual al no ser resulta tiene otros destinos en distintos síntomas, con la posibilidad de que vaya decreciendo esta energía e ir perdiendo el apetito sexual. - Se la realiza cuando la persona tiene ganas, deseos de ese placer. Se haya o no comenzado las relaciones sexuales y se tenga o no pareja, con esto queremos indicar que si se tiene pareja no es que esté ni bien ni mal masturbarse, simplemente es un recurso apropiado cuya necesidad es determinada por la propia persona. - Es también un recurso más del juego erótico en pareja. Durante las relaciones sexuales o como seducción en la búsqueda de ellas. 
Causa problemas cuando: 
- La frecuencia es notoriamente mayor o menor a la que indica su deseo por el placer sexual.
- Es realizada con culpas y miedos.
- Es realizada con apuros.
- Cuando se cree en mitos fuera de toda realidad como ser:
- La masturbación causa debilidad.
- Eyaculación precoz.
- Crecimiento del pene.
- Infertilidad.
- falta de memoria debilidad mental.
- Impotencia. 
Escrito por : CARLOS MELLÁN MENÉNDEZ